Lidia López
Luego de dos horas, como mínimo, de calentamiento, este chavalo está más que listo para dejar todo en el escenario. No importa si el ritmo es contemporáneo, jazz, folclor o ballet clásico. Su habilidad para realizar movimientos extremos, muy sofisticados, hace que la presentación sea toda una obra de arte.
Te presentamos a Freddy Ríos, bailarín de la Academia Nicaragüense de la Danza. A sus 18 años es un prodigio de la danza.
Sus inicios en este mundo apasionante fueron con los movimientos arriesgados del break dance; después de 6 años de ser uno de los que ponía a temblar el suelo, se dio cuenta que todavía había emociones por descubrir por medio del baile.
AL RITMO DE LA MÚSICA
Ser parte de la Academia en estos últimos tres años, ha hecho que su pasión por la danza se vuelva más fuerte. Confiesa que ser un bailarín no es tan fácil como muchos pueden pensar. Dice que cuando está en escena se olvida de su alrededor y lo único que hace es sentir como el ritmo corre por su cuerpo. Desde los complicados pasos de ballet, hasta las emociones que transmite cada movimiento del ritmo contemporáneo, para Freddy la energía y destreza no pueden faltar en cada presentación.
Y es que el secreto de su desenvolvimiento en el escenario se debe, según él, a que se deja llevar por la música.
Su evidente talento lo ha hecho ser parte del grupo oficial de bailarines de Miss Teen Nicaragua, y también de haber representado al país en Honduras, en el XI Festival Internacional de la Danza, que se realizó el mes pasado.
Aunque esto es solo el inicio de un futuro prometedor, él ya está abriendo su camino en el mundo artístico, donde le espera un largo trayecto por recorrer.
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