Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), detuvo esta mañana a un segundo nicaragüense sospechoso de participar en un triple crimen ocurrido hace tres meses en La Fortuna de San Carlos, norte de Costa Rica.
El detenido, de apellido Carmona y de 32 años, fue detenido en la vía pública después de las seis de la mañana tras varios allanamientos judiciales en Tirrases de Curridabat, un barrio del sur de San José, la capital de país; según el director del OIJ, Francisco Segura.
El empresario hotelero Geovanny Soto Ruiz, de 52 años y sus hijos Emanuel y Juan Mauricio, de 29 y 20 años de edad; fueron asesinados el pasado 9 de enero en La Fortuna de San Carlos.
Los sospechosos de su crimen son nicaragüenses, quienes laboraron en una construcción del empresario. Días después del crimen, fue detenido un primer nicaragüense de apellido Sándigo y de 28 años de edad quien descuenta seis meses de prisión preventiva.
Otros tres sospechosos se mantienen en fuga y el OIJ sospecha que regresaron huyendo a Nicaragua.
Carmona vivía en San José, pero viajaba a La Fortuna a visitar a su compañera sentimental, donde también el OIJ realizó allanamientos. Al momento de su captura, al parecer, se dirigía a su trabajo.
De acuerdo con Segura, dieron con él al encontrar sus huellas dactilares en una buseta donde se encontró a uno de los fallecidos.
También encontraron un chip de teléfono con números y llamadas compartidas entre los sospechosos.
Añadió que el motivo de los allanamientos, además, es buscar nuevos elementos de prueba contra los sospechosos.
Inicialmente se manejó como la causa del crimen una deuda del empresario ahora fallecido y los nicaragüenses que le habían trabajado en la construcción de un hotel.
El OIJ también maneja que podría tratarse de una pasada de cuentas por lavado de dinero, por lo cual busca a los autores intelectuales.