“Quiero que explique qué significa una artritis crónica de las rodillas que no me deja ni caminar. Según me dijeron era causada porque tengo gastadas las articulaciones”, pregunta un estimado lector.
Usted está padeciendo osteoartritis o artrosis, considerada una enfermedad degenerativa porque se produce daño en los cartílagos que amortiguan y protegen los huesos.
Afecta al diez por ciento de la población del mundo, en especial a partir de 60 años, también puede darse en jóvenes. Mientras algunas personas afectadas por osteoartritis presentan molestias ligeras, a otros los afecta con mucha fuerza al extremo de la incapacidad. Suele afectar con más frecuencia a nivel de hombro, mano, codos, caderas, rodillas y en la columna vertebral la región cervical (nuca) y lumbar.
Los síntomas principales de este tipo de artritis son dolor, rigidez, deformidad de las articulaciones y pérdida de la función motora, aparecen poco a poco, afecta una sola articulación y después el dolor aumenta cuando la articulación se utiliza para realizar algún esfuerzo o movimiento. Es característico que la persona se despierte con muchos dolores, pero cuando comienza a realizar las actividades diarias el dolor disminuye.
La enfermedad avanza y las articulaciones y sus tendones se dañan más, afectando incluso los nervios, aparecen nódulos y derrames articulares.
El diagnóstico se realiza en base a los síntomas, exploración y radiografías. No hay exámenes de sangre para diagnósticos.
Se indica reposo, fisioterapia y analgésicos. Las preparaciones que combinan glucosamina y condroitina (Artrosamin), según el prestigioso Manual Merck “ayudan al organismo a prevenir daños adicionales en el cartílago y reparan los ya existentes en el mismo, además que favorecen la disminución del dolor.”
Si usted estimado amigo tiene obesidad será necesario la reducción de peso y buscar el apoyo de un médico internista para un manejo integral.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B