Bogotá/EFE
Los 81 pescadores de nacionalidad nicaragüense retenidos cuando faenaban en un barco, supuestamente, dentro del área de Régimen Común entre Colombia y Jamaica, regresarán al país en las próximas horas, informaron fuentes en Colombia.
En declaraciones a Efe el Comandante del Comando específico de San Andrés y Providencia, capitán de navío, Hernán Espejo, señaló que una fragata de la Armada colombiana trasladará a aguas internacionales a los pescadores en donde serán recibidos por un barco de bandera nicaragüense.
«Un agente marítimo que tiene en Colombia el armador (del barco retenido) me informó que un pesquero nicaragüense va hacia el meridiano 82 y ya en aguas internacionales, en una fragata (de la Armada Colombiana) llevaremos a las personas que no tienen deudas con la justicia colombiana y los entregaremos porque no tienen ningún requerimiento judicial», señaló Espejo.
Espejo explicó que de momento las autoridades colombianas estudian bajo que figura jurídica los nicaragüenses abandonarán al país, pues fueron detenidos «dentro del área de Régimen Común entre Colombia y Jamaica, en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina».
Además, indicó que el armador del barco pidió a través de las autoridades, que le permitan dejar a cuatro personas, entre ellas al hijo del capitán del barco, en la nave para cuidarla mientras se define la situación jurídica de la embarcación.
La Armada colombiana alega que la embarcación nicaragüense fue detenida porque realizaba «pesca ilegal» a 30 millas de cayo Serranilla, área de régimen entre Colombia y Jamaica.
El capitán Espejo señaló que la embarcación arribó hoy a San Andrés y que las autoridades imputaron cargos al capitán del barco, del cual no suministro su identidad, mientras a los demás pescadores se les dejó libres por no tener responsabilidad alguna sobre la ubicación del barco al momento de faenar.
Colombia detalló que en la inspección de la embarcación las autoridades encontraron unos 151 kilos de caracol pala, especie en vías de extinción.
Según las autoridades colombianas, el barco presentaba condiciones insalubres, pues tiene apenas 20 metros de largo y era ocupado por 86 personas, ya que los tripulantes no tienen donde dormir ni descansar y que algunos presentaban enfermedad estomacal.
El jefe del Ejército de Nicaragua, el general Julio César Avilés, aseguró que están investigando la ubicación donde la Armada Nacional de Colombia interceptó al buque pesquero nicaragüense.