MARTHA VÁSQUEZ
La población penal de Nicaragua es de aproximadamente 13,000 privados de libertad, de estos 9,500 yacen en el sistema y el resto en distritos policiales.
[/doap_box]
La Corte Suprema de Justicia, a través de Defensoría Pública, se está preparando para poner en libertad a unos 1,800 reos condenados por faltas penales, ubicados en los distintos sistemas penitenciarios del país.
El propósito es descongestionar las cárceles del país, cuya población penal es de casi 13,000 reos que conviven en hacinamiento.
“Los beneficiados deberán cumplir los requisitos de ley como ser reo primario. Es decir, sin antecedentes penales y sobre todo que no represente peligro para la sociedad”, explicó el magistrado Marvin Aguilar, vicepresidente de l poder judicial.
A PASO LENTO
A la fecha, Defensoría tramitó la excarcelación de al menos 320 privados de libertad, condenados por delitos menos graves, detalló Aguilar, por dificultades económicas en los penitenciarios para mantener a los reos.
“Ha habido falta de personal y materiales, por eso firmamos un convenio con la Unan-Managua, para que estudiantes de derecho de último año trabajen como asistentes de los defensores, estudiando expedientes y poder descongestionar el sistema”, dijo el magistrado Aguilar.
La primera meta era liberar a 700 reos, pero recientemente la Comisión amplió la cuota a 1,800, porque encontró a más detenidos en situación legal parecida.
En las faltas penales la condena va de seis meses a un año, pero pueden salir de la cárcel con una buena gestión de la defensa.
Ninguno de los beneficiados debe estar condenado por delitos relacionados con la violencia de género ni crimen organizado.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A