Maynor E. Salazar y Rosmalia Ann González
De no ser por sus presuntos asesinos, el cuerpo de Mario José Zeledón Quintero no hubiera sido encontrado, pues estos lo habían enterrado metro y medio aproximadamente, entre una variedad de animales y vegetación, en una finca ubicada en Villa El Carmen.
La víctima tenía 30 años de edad, vivía en el barrio Carlos Reina, de Managua y se desempeñaba como comprador y vendedor de vehículos.
Según información de los familiares de Zeledón Quintero, la última vez que lo vieron fue el 12 de abril, cuando supuestamente este le enseñaría al ciudadano Elder Mauricio (no se sabe apellido) una camioneta Chevrolet doble cabina del año 2005.
Los familiares de Mario José Zeledón Quintero pidieron a las autoridades que se haga justicia y que se encuentre al autor intelectual de este hecho, que ya enluta por segunda vez en menos de un mes a esta familia capitalina.
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Después de ese día nadie lo vio hasta ayer, cuando Víctor Armando Valverde y David Alfredo Figueroa, ambos sospechosos de la muerte de Zeledón Quintero, confesaron dónde lo habían enterrado.
Zeledón Quintero fue localizado en la comunidad Aduana Uno, jurisdicción de Villa El Carmen, Managua, gracias al actuar de la Policía del Distrito Cinco de Managua, la Policía de Villa El Carmen y en conjunto con forenses del Instituto de Medicina Legal, quienes desde el sábado por la noche se encontraban buscándolo.
Lo que casi se convierte en su última morada era un sitio montoso y lleno de quebradas, algo que dificultó a la Policía encontrar de manera inmediata el cuerpo.
¿VINCULADO?
Los familiares temen que este hecho pueda estar asociado con la muerte del pastor evangélico Róger Zeledón, de 89 años, asesinado hace unas semanas en el municipio de Mulukukú, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), pues Zeledón Quintero era su sobrino.
El pastor casi murió de la misma forma que su sobrino. Fue encontrado en una finca con signos de haber sido asesinado con saña, según informaciones de las autoridades.
El asesinato del pastor fue perpetrado porque aparentemente Edward Evener Zeledón, quien es su sobrino, le debía un millón de córdobas, una deuda que se hizo “de hule”.
Presuntamente, para cometer el hecho, el pastor fue sacado con engaño de su casa, porque supuestamente su sobrino le iba a pagar, pero en vez de darle el dinero le ofreció varios golpes en la cabeza y luego lo enterró.
En este caso la Policía tiene capturados a Ernesto Jarquín Orozco, de 40 años, José Coronel Escoto y a Edward Evener Zeledón.
ATEMORIZADOS
Los parientes de Zeledón Quintero temen por sus vidas, pues desde que el pastor fue asesinado no dejan de recibir mensajes amenazantes, como: “¡Te voy a matar!”.
“Envían mensajes de texto y nos llaman que van a matar a toda la familia, pero no hemos rastreado los números”, dijo René Zeledón, hijo del pastor asesinado y familiar de Zeledón Quintero.
Por su parte, la Policía del Distrito Cinco se encuentra tras la pista de otros sujetos que pueden estar vinculados con la muerte del vendedor de vehículos que dejó a seis hijos en la orfandad, cuatro de ellos varones y dos mujeres, quienes claman justicia.
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