Elízabeth Romero
Eva María Reyes y Luz Marina López tenían antecedentes de haber sido víctimas de violencia de parte de sus exparejas, pero el sistema de justicia del país les dio un tratamiento de agresoras.
A la primera, el Juzgado Quinto Local Penal de Managua la sentenció a ocho años y tres meses de prisión al encontrarla culpable por un concurso de delitos imputados por su excónyuge, un ciudadano holandés; la otra recibió prisión preventiva al ser considerada, por la juez Indiana Gallardo, como causante de maltrato contra su expareja.
Dominique Reyes, hermana de Eva Reyes, y Julia del Socorro López, madre de Luz Marina López, pidieron justicia desde la Red de Mujeres Contra la Violencia, pues consideran que el sistema judicial se ensañó con ambas.
“Mi hija se siente discriminada”, sostuvo López, quien indicó que por veinte años su hija fue víctima de violencia, la que soportó por sus hijos.
Damaris Martínez, responsable de acción política de la Red de Mujeres, criticó la forma muy beligerante en que la juez Gallardo ordenó la prisión preventiva para López, pese a que la mujer no sabía que existía una denuncia de violencia contra ella.
López había introducido denuncias por violencia y por pensión alimenticia que no prosperaron. Para el 3 de mayo está programada la audiencia de juicio en contra de López. Su madre pregunta a la juez Gallardo, qué tanto peligro representa su hija a la sociedad para que haya ordenado prisión preventiva en su contra y no otra medida cautelar.
En el caso de Reyes, su hermana Dominique resumió cómo esta fue despojada de sus bienes y hasta denunciada por trata de personas. La abogada Rosario Flores indicó que Reyes sufrió todos los tipos de violencia, principalmente la psicológica, patrimonial y económica.
“A tal grado que este hombre ha judicializado su vida, esta mujer ha enfrentado hasta 16 causas judiciales dentro de querellas, juicios penales y juicios civiles, demandas, embargos, para despojarla de sus bienes a los que ella tiene derecho”, dijo Flores.
El 22 de febrero de 2012, LA PRENSA publicó el dramático relato de Reyes y su lucha.
“Estoy a punto que me dé un derrame o un infarto”, denunció Reyes en ese momento.
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