El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, se sumó ayer a la opinión de varios ex altos funcionarios que rechazaron el juicio por genocidio contra José Efraín Ríos Montt y alertaron que este puede agudizar la polarización y poner en peligro la paz nacional en un comunicado publicado en los medios.
Pérez Molina insistió ayer en que no hubo genocidio en la guerra entre 1960 y 1996, aunque reconoció que se dieron “actos que no son justificables”.
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