Managua/ACAN-EFE
El Gobierno expresó su solidaridada a las autoridades de Irán por el terremoto ocurrido hoy en la provincia iraní de Baluchistán, en la frontera con Pakistán, que causó decenas de muertos y heridos.
La primera dama nicaragüense, Rosario Murillo, dijo a medios oficiales que se comunicaron con el embajador iraní en Managua, Morteza Khalaj, «y le hicimos llegar a su pueblo, a su gobierno, al presidente Mahmud Ahmadineyad, el cariño y la solidaridad del pueblo nicaragüense».
Murillo, también portavoz del Ejecutivo nicaragüense, indicó «que, como pueblo que ha sufrido esta tragedia en carne propia», el 23 de diciembre de 1972 y que dejó un saldo de 10,000 muertos y 20,000 heridos, «nos sentimos siempre cerca de las familias que sufren como consecuencias de estas catástrofes».
Un fuerte terremoto de 7,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter sacudió hoy la zona fronteriza entre Irán y Pakistán y, según Murillo, ha causado al menos 75 muertos en Irán.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, es uno de los principales aliados de Ahmadineyad en Latinoamérica.