Humberto Belli Pereira

La grandeza de Thatcher

“No soy una política de consenso. Soy una política de convicciones”. Esta frase de Margaret Thatcher alude a una de las claves de su éxito. El otro fue el coraje. Las convicciones sin el valor para ponerlas en práctica se quedan en intenciones. Pero cuando se juntan con él pueden mover el mundo entero, como lo hizo ella.

Tras desafiar el machismo de su partido y ganar las elecciones en 1979, la primera ministra tuvo que enfrentar una Inglaterra que languidecía bajo el peso de un inmenso sector público ineficiente y un sistema de beneficencia, subsidios y privilegios laborales, que juntos abrumaban con impuestos y trabas al sector privado, destrozando su competitividad. Empresas y capitales huían hacia América, mientras la decadencia industrial amenazaba convertirla en un país tercermundista. La revista El Economista la apodó “La enferma de Europa”.

M. Thatcher enfrentó la crisis con el poder de convicciones forjadas en su hogar cristiano y en sus lecturas de F. Hayek y M. Friedman. Ella creía en la importancia de la libertad y la responsabilidad personal. Consideraba que el progreso personal llega con el sudor de la frente y no con la generosidad gubernamental. Era de cuna humilde —su padre era un tendero (pulpero)— pero percibió que los que empobrecían a la clase baja eran sus pretendidos representantes: los Laboristas con sus políticas estatistas y sus restricciones al sector privado.

Desmontar el sistema imperante requería meter al fondo el bisturí. La primera ministra decidió hacerlo sin que le temblara el pulso. Su plan asustó a los miembros de su partido. Aterrados ante calles en llamas, le suplicaron que enmendara su política. Que se reconciliara con los sindicatos, que no tocara el sistema de beneficencia, que anulara los recortes. Pero haciendo honor a su apodo “La Dama de Hierro” no se dobló. Privatizó las grandes empresas estatales abriendo sus acciones al público. Reestructuró la industria del acero, redujo los subsidios, autorizó despidos masivos en empresas deficitarias y le torció el brazo a los sindicatos. También redujo el impuesto sobre la renta del 83 al 40 por ciento. Tras el dolor inicial de sus medidas de cirugía mayor, vinieron los frutos.

La reducción de la pesada burocracia provocó un fulminante despegue económico. La inflación, que en 1975 era 27 por ciento, en 1986 era 2.5 por ciento. La explosión liberadora del sector financiero convirtió a Londres en una de las grandes plazas globales para la banca y la gestión de capitales. Al cabo de algunos años sus reformas habían hecho grande de nuevo a Inglaterra. Más importante aún, habían contribuido a cambiar la forma de pensar de la izquierda. Los laboristas concluyeron que jamás volverían a ganar las elecciones con un programa tradicional socialista y abrazaron el centrismo.

Al final el “Thatcherismo” impactó al mundo entero. Uno de sus mayores legados ha sido diluir las barreras ideológicas entre derecha e izquierda. Desde entonces todos reconocen los beneficios de un sector privado competitivo, todos acatan el principio del equilibrio en las cuentas públicas. Las disputas ideológicas se reducen hoy día a la intensidad y ritmo de los ajustes, a la mayor o menor focalización del gasto social; a una pelea entre Coca Cola Classic y Coca Cola Light.

Hay todavía excepciones extravagantes, como las del chavismo, Cuba y Corea del Norte, pero son más bien estertores de un mito en extinción que terminará rindiéndose ante el poder de las buenas ideas y ante el coraje de hombres y mujeres dispuestos a defenderlas, como testimonió tan bien esa dama de hierro, con cabeza de oro.  

El autor es sociólogo, fue ministro de Educación.

Columna del día Opinión Grandeza Thatcher archivo

COMENTARIOS

  1. Leonel A. Marin Mc Ewan
    Hace 13 años

    Definitivamente, que La Dama De Hierro, qepd, junto con el gran Presidente Ronald Reagan, qepd, y Juan Pablo II, qepd; juntos pararon el expansionismo sovietico y al castrocomunismo. Por otro lado, en Nicaragua, el orteguismo-murillismo se ha robado 3 elecciones y se han enriquecido ilicitamente. No mas inmunidad e impunidad de estos populistas del siglo XXI.

  2. Silvio
    Hace 13 años

    Y Belli muy triunfante dice hemos ganado, mientras la U.K. se hunde! Las vendas en sus ojos no lo deja ver que las políticas neo-liberales que no son más que corrupcion disfrazada. Resultado una clase media británica reducida mientras los banqueros de la City billonarios. Con el dinero con que saquearon el patrimonio de los británicos, los banqueros y las élites especulan globalmente a su gusto y antojo. Hoy la U.K. languidece, sin industrias nuevas, y sin levantar la cabeza.

  3. Lorena Perez
    Hace 13 años

    Tengo su subcripcion The Economist and Foreign Policy. Si tu lo lees sabras que esta errando al decir Inglaterra

  4. Lorena Perez
    Hace 13 años

    Humberto Belli eres un hombre estudiado pero estas comentiendo un error en parrafo 5. Todos llaman Inglaterra. Inglaterra es uno de los 4 reinos que conforma el Reino Unido la manera correcta de llamar al pais. El Reino Unido lo conforman 4 reinos: Inglaterra, Escocia, Gales y el Norte de Irlanda. Las politicas de Tacher afectaron a todo el Reino Unido no solo Inglaterra. La que escribe tiene un Master de Administracion Global de Negocios en USA y ha vivido en Europa.

  5. Salomon Cohen
    Hace 13 años

    Convenientemente se le olvida al articulista que esta dama de corazon de hierro se dedico a aplastar los sindicatos, elimino las leyes que defendian los derechos de los pobres, creo leyes que favorecian a los grandes empresarios y banqueros. Entre sus «logros» esta aplastar militarmente a los argentinos en su renvindication de las Malvinas y apoyar hasta el ultimo minuto el apartheid en Africa del sur y condenar a Nelson Mandela como terrorista.
    Donde esta esta señora, de seguro no esta pasand

  6. alumno
    Hace 13 años

    La grandeza de Thatcher: Dejo bien parada a su nacion . Las excepciones extravagantes- que escribe nuestro educador- no creo era el momento adecuado. Ese parrafo necesita un editorial.

  7. Merari
    Hace 13 años

    Languidece Gran Bretaña?,… ya quisiera Cuba languidecer de esa manera ¡¡¡, Ya quisiera Korea del Norte languidecer de esa manera..¡, y los habitantes de las falklands o Malvinas,)los Kelpers),desean seguir siendo súbditos de un estado que languidece, segun el sr,en vez de formar parte de un gobierno corrupto como el de Cristina Kirschner, quien al igual que los millonarios de izquierda de el Albatazo, tienen a su países en la miseria ,el subdesarrollo y el caos. Venezuela, languidece..

  8. lord byron
    Hace 13 años

    Y cual es llanto por los sindicatos Británicos que perdieron sus enormes prerrogativas en Gran Bretaña ?, eso no es motivo de duelo nacional,,acaso Ud, ignora que los sindicatos en todo el mundo son mafia organizada que pujan por su propio poder , nunca en favor de los trabajadores ?,Los sindicatos con su mafia,eran un lastre que no dejaban desarrollar a GB, Jimmy Hoffa un famoso sindicalista corrupto, igual que la mayoría de sus congéneres.Primero el progreso del pueblo, después los sindic

  9. Giancarlo
    Hace 13 años

    Gracias Sr Belli por su valentía al reconocer las altas virtudes de la Tatcher,en tiempos como los actuales,en los cuales,existen muchas personas que creen que pueden tratar de denigrar a Lady Margaret sin haberse lavado la boca. Esos mismos son los que te amenazan y te exigen respeto si te atreves a cuestionar el desastroso desempeño de Hugo Chavez al frente de Venezuela, o a los deprimentes 50 y pico de años de los castro en el Poder en Cuba. Ahí estan los frutos de LadyTatcher ,Bendecida

  10. GEOVANI RODRIGUEZ
    Hace 13 años

    todo esto hoy en día es discutible pues el mismo modelo de privatizaciones lo que generó fueron grandes monopolios y el debilitamiento del estado frente a estos.

  11. GEOVANI RODRIGUEZ
    Hace 13 años

    l el Thatcherismo y su modelo de privatizaciones se popularizaron en el mundo y se exportó a América Latina como una receta de cocina en el llamado Consenso de Washington bajo tres conceptos: las privatizaciones traerían la eficiencia en las operaciones una vez que la manejaran lo privados (el estado es ineficiente) , los costos unitarios de los bienes y servicios serían más bajos (la eficiencia del sector privado se traduce en beneficios)

  12. Humberto Belli
    Hace 13 años

    A Lorena: escribí Inglaterra para usar una palabra en mi esfuerzo para escribir dentro de los confines de las 600 palabras, pero tienes razón y en justicia al lector conviene ser más preciso. Gracias por la observación.

  13. joe
    Hace 13 años

    El legado de Tatcher no fue de hierro: fue de azufre:
    Desbarató los sindicatos.
    Reforma tributarias pirañas a favor de los más pudientes.
    Privatizacion de los servicios básicos.
    Le tiró a matar a la clase media.
    Niveles de pobreza como nunca.
    Sino, Dr. Humberto, cuenteme porque de los saqueos hoy en Inglaterra, si la dama de hierro dejó tan importante reforma?
    Triste no verlo.

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