Elecciones en Venezuela
Los comicios que se llevarán a cabo próximamente en Venezuela no deberían llamarse elecciones, porque el espacio real para elegir es más simbólico que real. En efecto, tal como había ocurrido en las “elecciones” que tuvieron lugar desde que Chávez subió al poder, las consultas populares están de tal modo amañadas que hacen imposible todo éxito de las fuerzas opositoras.
Los instrumentos para pervertir la intención real de la ciudadanía venezolana son de diversa naturaleza, pero todos contribuyen eficazmente a mantener por fuera la farsa de un poder respetuoso de la soberanía popular y a afianzar, por dentro, la perpetuidad del mando. Con la asesoría de sus camaradas cubanos —especialistas en la organización de estas y otras infames estratagemas— Chávez pudo mantenerse en el poder 14 años y hubiera podido seguir indefinidamente si el destino no hubiera truncado de un tajo sus ínfulas de guía sempiterno de su país y de toda Hispanoamérica.
La composición del Consejo Electoral, los millones de almas en pena que engruesan el registro electoral y, sobre todo, la manipulación del sistema electrónico de las máquinas empleadas en las votaciones son los caminos reales para garantizar el triunfo de quien fuera. Como si fuera poco, está todavía la amenaza de los jefes militares narcotraficantes de impedir por la fuerza el triunfo de la oposición, el casi completo monopolio de los medios de comunicación, las máquinas capta-huellas, etc.
Chávez y sus sucesores cuentan, ciertamente, con una clientela que les apoyará en todo caso. Son los pobres a quienes Chávez convirtió en pordioseros a través de las “misiones”, en lugar de darles dignidad, para que se ganen el pan decentemente. Pero estos mendigantes no constituyen la mayoría del pueblo. Es claro que, objetivamente, existe la posibilidad que la oposición democrática gane en unas elecciones limpias. Pero en las actuales condiciones es una ilusión alcanzar tal meta.
¡Hay que admirar la intrepidez de los dirigentes de los partidos democráticos!
José Leopoldo Decamilli, Berlín.
La sorpresa
Antes de llegar a la Semana Santa, febrero del 2013, nos quedamos sorprendidos al ver cómo un papa (el ahora papa emérito Benedicto XVI), se esforzó para alejarse del sillón antes de sufrir una parálisis enfermiza.
El desaparecido comandante Hugo Chávez, una vez sentado en el sillón presidencial, comentaba que él sentía repulsión desde sus entrañas hacia la primogenitura del Dios de Israel. Con razón los generales revolucionarios mexicanos Francisco Villa y Emiliano Zapata una vez llegados a la casa presidencial, asustados requisaban el sillón en el que se sentaba Porfirio Díaz. Algunos comentan que el sillón provoca megalomanías, de lo cual resulta una hernia llamada presidentitis aguda.
La negativa de Rosa Parks, de ceder el asiento del bus a un blanco, es muy diferente. Dicen que Rosa era una simple costurera. Los empleados de tiendas y los costureros de zonas francas, ¿cómo se sienten al final de la jornada laboral? ¡Deseosos de sentarse en el primer asiento encontrado! Es lógico no querer ceder el asiento. En el año 2009, después de 43 presidentes Barack Obama, un afroamericano, se sienta en el sillón presidencial. En Nicaragua la Miss 2010 fue Scharllette Allen, de ascendencia africana. Fueron sorpresas.
En el año 2013 antes de esta Semana Santa, ¡sorpresa! el papa Francisco se baja de su pedestal (papa móvil) y se dirige donde el paralítico con lo cual nos trae la imagen de Jesús ante el paralítico en la piscina de Betesda Jn 5, 2-18 de Jerusalén, Israel, a la ciudad de Roma.
Adrián Sevilla
DR-Cafta
El pasado lunes 1 de abril se cumplieron siete años de la implementación en Nicaragua del DR-Cafta. Cinco secciones de trabajo se concluyeron en las nueve rondas del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de Norteamérica. En ellas figuran varias secciones sobre agricultura, mano de obra, medioambiente, telecomunicaciones y productos textiles (zonas francas). El acuerdo comercial del DR-Cafta se calcula en unos 23,000 millones de dólares. Centroamérica ha ganado mucho con el libre comercio a nivel macroeconómico. A como menciona el Editorial de LA PRENSA (del lunes 1 de abril corriente): “Gracias a esta institucionalidad, sinónimo de reglas claras, Nicaragua ha aumentado año tras año su superávit comercial con EE. UU., pasando de 705.3 millones de dólares en 2006 a 1,701.0 millones en 2012”.
El DR-Cafta es una oportunidad y un desafío para Nicaragua en su desarrollo económico. El reto que plantea este desarrollo económico es el de mejorar la calidad de vida especialmente en países empobrecidos como Nicaragua. Por otro lado, el Alba solo ha venido a enriquecer a la cúpula orteguista-murillista.
Donde más agitación causó el DR-Cafta es en el sector agropecuario, donde hubo disputas sobre la exportación de azúcar, maíz, maní, queso, pollos y otros productos agroindustriales. Cuando EE. UU. aumentó los subsidios a sus agricultores en el 2002, muchos mexicanos y centroamericanos se perjudicaron ante la medida proteccionista del Gobierno de los EE. UU.
Por otro lado, el éxito competitivo se logra a través de la gente —mano de obra— si la fuerza laboral es realmente una fuente cada vez más importante de ventaja competitiva, entonces es importante crear una fuente laboral con la habilidad de lograr el éxito competitivo. Este TLC en la región centroamericana y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta) tiene que definitivamente cerrar los aranceles, exigir mano de obra competitiva, entonces es importante crear una fuente laboral con la habilidad de lograr el éxito competitivo.
Leonel A. Marin Mc Ewan
Darío y las bibliotecas
Rubén Darío adquirió su sabiduría en las bibliotecas, primero en la de su padre adoptivo, Félix Ramírez, en la de Gerónimo Ramírez y otros amigos de su familia en León; luego en la Biblioteca Nacional en Managua, que se abrió en 1881 durante la administración del presidente Joaquín Zavala con 5,000 ejemplares, allí Rubén memorizó todo el diccionario, de la Real Academia Española, según su director Antonino Aragón.
Curiosamente el mismo año de su muerte, en 1916, la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, compra por 290 pesetas a la firma de Joaquín Medinilla 40 libros que Rubén había dejado en el apartamento de Francisca Sánchez, cerca de la Plaza del Sol en Madrid, libros que ahora se encuentran en la Biblioteca Houghton, dedicada a libros y manuscritos raros.
Houghton conserva la colección de autores como Samuel Johnson, Emily Dickinson, Henry Wadsworth Longfellow, Margaret Fuller, John Keats, Gore Vidal, Ralph Waldo Emerson and his family, Bronson Alcott y su hija Louisa May Alcott, Theodore Roosevelt, T.S. Eliot, E.E. Cummings, Henry James, William James, James Joyce, John Updike y muchos otros.
La Biblioteca Houghton es apenas una de las cien bibliotecas con que cuenta la Universidad de Harvard.
Eddy Kühl
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