Oscar González Morales
Con solo 15 medallas de oro y un total de 113, Nicaragua solo superó a Belice en el medallero de los Juegos Centroamericanos de San José, mal precedente para el país que será sede la próxima edición.
Pero el problema es más grave, al ver los resultados de los nicaragüenses en los últimos años, cuando los mismos presidentes de federaciones deportivas agradecen por el mayor apoyo gubernamental al deporte en general.
En 2006, Nicaragua acumuló 143 medallas, de ellas 34 de oro; en 2009 el total fue de 145, con 23 doradas; y ahora en San José, 113 con 15 oros.
El levantamientos de pesas bajó de 30 a 14, aunque perdió varias medallas por el cambio de regla que desconoce la del peso total, lucha de 19 a 10, judo de 14 a 9 (aunque mantuvo sus dos oros), karate de 14 a 11 y esgrima de 9 a 3.
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Con el regreso de Guatemala después de su ausencia en la edición anterior, era de esperar una disminución de preseas para el resto de países, salvo Costa Rica que aumentó en general y Honduras que perdió cinco preseas en su total pero aumentó en 13 las de oro, pero fue Nicaragua uno de los que tuvo la peor caída.
Nicaragua pasó de 24 oros y 147 en total en Panamá 2010, a 15 y 113 en San José 2013.
El Salvador (124-253 a 67-202) y Panamá (58-211 a 93-283) también sufrieron importantes bajas en su número de medallas.
Pero Panamá (338) y Honduras (372) tuvieron delegaciones más pequeñas que la de Nicaragua (385), y sus resultados fueron mucho mejores.
La gran diferencia entre Nicaragua y los demás países arriba en el medallero, estuvo en los deportes individuales, como el atletismo, el taekwondo, boxeo, natación, lucha, levantamiento de pesas y karate.
En el atletismo, el único oro fue conseguida por Dalila Rugama, que sumó su cuarta presea dorada en el lanzamiento de jabalina.
Rugama tuvo que venir de una larga recuperación después de algunas lesiones, para ganar la medalla que evitó la vergüenza total en el atletismo.
Pero el caso de Rugama se queda corto ante las apariciones de otros atletas que estaban en el retiro, siendo el caso de Orlando Vásquez, en el levantamiento de pesas, el más increíble.
Vásquez volvió de 11 años en retiro, de una intensa rehabilitación por su dependencia a las drogas, y aún así ganó par de medallas de plata para su disciplina.
Pero sin duda, donde más se ha perdido en los últimos años ha sido en atletismo nicaragüense, disciplina que invirtió mucho dinero en el semifondista Edgar Cortez, que esta vez ni siquiera hizo el viaje a la justa centroamericana, como ejemplo de la situación de este deporte.
En 2010, la delegación nicaragüense de este deporte obtuvo cuatro medallas de oro, cinco de plata y siete de bronce, y esta vez quedaron con un oro, una plata y cuatro bronces.
El tenis de mesa también tuvo que recurrir a otro veterano de la década de 1980, Oscar Molina, que volvió al país como instructor y se vio obligado a competir ante la falta de talento joven.
El boxeo, por su parte, siguió con su caída, al ser tercero en el evento, de la que solo se salvan los ganadores de oro Osmar Bravo, José Castro y Kayling Osejo.
Del taekwondo y el karate se esperaba más, pues en la mayoría de los casos se quedaron con los bronces que ya tenían seguros con su inscripción, y solo consiguieron tres y dos medallas de plata, respectivamente.
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