Edgard Rodríguez C.
Después de haber forjado un historial cargado de éxitos, uno tiende a creer que una medalla de oro en Juegos Centroamericanos, podría pasar inadvertida para Noel Areas.
Tiene además un subcampeonato en el Mundial de 1974; una medalla de plata en los Panamericanos de 1993 y un bronce en el torneo universal de Italia en 1998.
“Si la Feniba cree que aún puedo ser útil, yo sigo”, consideró Noel.
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Pero hay emoción en su voz, mientras enumera las claves que le permitieron recuperar para el país, la supremacía en el beisbol. El veterano mentor lo está gozando.
“Siento una gran satisfacción. El trabajo que se nos encomendó, lo hemos cumplido a cabalidad. Así que estoy contento”, afirma Noel, quien regresó al timón y ganó.
Areas ahonda en detalles, al explicar qué mantuvo al equipo unido, con buena disciplina y jalando en una misma dirección en el torneo realizado en Costa Rica y donde los nicas gozaron al máximo.
“La clave, siempre lo he dicho, es el respeto. Establezco una relación de respeto con los jugadores y ellos juegan cómodamente. Este fue un equipo comprometido”, asegura.
Noel afirma que los peloteros se sintieron tan confortables con él que muchos le dijeron que la historia habría sido distinta con él al timón en la eliminatoria al Clásico.
“Uno no sabe qué pudo haber pasado en Panamá (en el Preclásico) pero creo que se pudo haber hecho un buen trabajo. Los muchachos lo creen. Yo también”, reitera.
Areas considera que aún con lo que se pueda decir respecto al nivel de los rivales, la sola presencia de Panamá le da el brillo necesario a la medalla de oro recién ganada.
“Si no se trae el oro, malo. Y si se trae también. No lo entiendo, pero yo estoy feliz”, insistió el mánager.
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