Gerald Hernández
El poderío de República Dominicana acabó con el hambre de notoriedad de Holanda al vencerlos anoche 4-1 y llegan invictos a la final de Clásico Mundial de Beisbol, hoy ante Puerto Rico.
Japón, ganador de las primeras dos ediciones, fue eliminado por Puerto Rico en la semifinal.
República Dominicana ha vencido dos veces a Puerto Rico en esta edición y hoy salta como favorito.
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El picheo dominicano fue implacable y aunque comenzaron atrás en el marcador mientras Edison Vólquez ajustaba su puntería, a tiempo recuperaron el control del juego con un racimo de cuatro carreras en la quinta entrada.
Moisés Sierra, el big leaguer de menor jerarquía en la alineación dominicana, resultó determinante tanto con el guante como en el cajón de bateo.
En el primer ininng, cuando Vólquez dio par de boletos y Holanda aprovechó para abrir el marcador con par de rolas, Sierra conjuró el peligro sacando un elevado de las gradas del bosque izquierdo.
Más tarde, en la quinta entrada, Sierra empujó a Carlos Santana con doble para empatar el juego 1-1 y enseguida anotó la carrera de la ventaja con un sencillo de José Reyes. Los dominicanos anotaron dos más en el inning, incluyendo una por imparable remolcador de Edwin Encarnación, para cambiar la historia del partido.
Diegomar Markwell, la versión holandesa del nica Asdrudes Flores, con envíos de poca velocidad pero mucha localización, puso en aprietos a la artillero dominicana, antes de la explosión en el quinto.
En la otra acera, Vólquez se enderezó rápidamente y no volvió a permitir libertades, completando una labor de cinco entradas de dos hits y una carrera que le dieron la victoria.
El poderoso bullpen dominicano cerró las puertas por completo. Kelvin Herrera colgó dos argollas, Pedro Strop siguió con un cero y el cerrador de lujo, Fernando Rodney sacó los últimos tres outs.
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