Virtual Life
No hace mucho el que poseía el celular más pequeño era símbolo de estatus, hasta que llegaron los smartphones y la tendencia fue hacia mayor tamaño pero con menor espesor, es decir altos y delgados.
Quien anduviera por ahí con un teléfono celular que no fuera de estas características mejor no contestaba la llamada frente al grupo de amigos cargados de dispositivos iPhone o Android.
El 75 por ciento de los habitantes del mundo tienen acceso a un teléfono celular.
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Bueno, tal vez eso volverá a cambiar, o por lo menos Nokia apuesta a una nueva tendencia. Sí, los smartphones están muy vivos por el momento y no pasarán de moda en algún tiempo más, pero los que pueden hacer un fuerte regreso son esos dispositivos pequeños, baratos que no tienen ninguna de las características de conectividad modernas, pero que en caso de los finlandeses presentan una gran ventaja: batería.
Los teléfonos modernos presentan variedad de trucos, pero están soportadas por procesadores hambrientos de energía que la devoran como trogloditas, que se acaban hasta la última gota; situación que no les permite mantenerse activos por mucho tiempo a pesar de la ayuda de varias aplicaciones y hasta gadgets solares diseñados para proveerles energía, de todas formas hay que esperar un tiempo para que se recarguen.
No es el caso del modesto Nokia 105, el cual puede durar hasta 30 días sin recarga.
¿CUÁL ES LA IDEA?
Que sirva como un teléfono de emergencia, si la recarga del smartphone lo abandonó en medio de una crisis, puede utilizar su pequeño confiable para hacer la llamada necesaria.
Pero también cubren otras situaciones. Cargar con los teléfonos en una fiesta es incómodo, así que por qué no volver a los pequeños y más portátiles que ahora tienen un diseño más atractivo. De pronto el estatus chic volverá a los pequeños.
Nokia piensa que también este modelo servirá como lanzamiento para aquellos que puedan acceder a su primer teléfono, pues no cuesta más allá de los 20 dólares.
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