Oscar González Morales
Más allá de la competitividad y el floreciente nacionalismo, los Juegos Centroamericanos de San José, Costa Rica, a realizarse del 3 al 17 de marzo, podrían ser un importante paso para el deporte nicaragüense, aunque parezca que podría tratarse más bien de un posible tropiezo.
Las recientes declaraciones de Emmett Lang, presidente del Comité Olímpico Nicaragüense (CON), en las que dijo que solicitará la sede del evento para su próxima edición, será uno de los principales puntos a seguir en torno a estos juegos, que además tendrá una gran participación de atletas nicaragüenses, como una especie de preparación.
Aunque, como suele ser costumbre, las esperanzas de los nicas están puestas en unos pocos representantes o deportes, a los que les falta recursos pero les sobra corazón.
Contexto
Nicaragua tendrá una de las delegaciones más numerosas en Juegos Centroamericanos, con 385 atletas en 23 deportes, cifra muy representativa para nuestro país.
[/doap_box][doap_box title=»Detalles» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Rigoberto Calderón intentará sumar su séptima medalla de oro en lanzamiento de jabalina, para superar su récord de seis, impuesta en 2010 en Panamá.
Junto con los deportistas viajarán 76 entrenadores, 29 delegados y 27 árbitros, estos últimos convocados por las federaciones internacionales. También irán diez miembros de jefatura, para un total de 539 nicaragüenses en la delegación.
Esta será la primera ocasión que el país tenga representación en Ecuestre, con tres atletas varones.
Orlando Vásquez, en Halterofilia (Levantamiento de Pesas), volverá a competir en un evento internacional, desde que tuvo su último en los Juegos Olímpicos de Sydney en el 2000. Vásquez reapareció en 2009 en una competencia nacional, pero hasta ahora lo hará internacionalmente.
Beisbol, Ecuestre y Ciclismo, son los únicos deportes en los que Nicaragua no tendrá representación femenina.
[/doap_box]
Lo negativo es que ninguno de estos 23 deportes recibió el dinero que se supone tendrían a su disposición para la preparación, lo que representa una desventaja grande para los atletas nacionales.
La versión oficial es que el CON, quien dirige la participación del país en la justa, no envió el presupuesto de cada federación al Instituto Nicaragüense de Deporte (IND), ente deportivo del Estado.
“Esto nos afecta. Como federación asumimos todos los costos para preparar bien a nuestros atletas, pero tuvimos que dedicar bastante tiempo a la búsqueda de recursos económicos”, comentó Ardeshir Asgari, presidente de la Federación Nicaragüense de Lucha (Fenila).
Pero no todas las federaciones tuvieron la capacidad para gestionar recursos para la preparación de sus representantes, como es el caso de la Federación Nicaragüense de Atletismo (FNA).
“Nosotros asumimos los gastos de los muchachos, pero no se les dio lo que se les debió dar”, dijo Xiomara Larios, presidenta de la FNA.
Lo que sí fue asegurado son los recursos para la participación de los nicaragüenses, gracias a la partida presupuestaria del Estado.
Pero si Emmett Lang convence en Costa Rica y obtiene la sede para Nicaragua para la próxima edición, esto obligaría a la construcción y acondicionamiento de infraestructura deportiva, que han sido carencia permanente para nuestros deportistas.
Esperanzas
Las opciones de conseguir medalla en el evento son limitadas. Son pocos los atletas que saltan como favoritos a obtener preseas y mucho menos de oro, pero existen.
Osmar Bravo, el boxeador que emocionó al país con su participación en los Juegos Olímpicos de Londres, salta como el hombre a vencer en los 81 kilogramos. Su medalla de oro es casi un hecho, aunque en este deporte nunca se sabe.
Pese a que había dicho que se retiraba en los Juegos de Panamá, Rigoberto Calderón está de regreso y buscará su séptimo oro en el lanzamiento de jabalina. Aunque ya hay un par de muchachos en la región que le pisan los talones, la calidad de Calderón aún parece ser suficiente para llevarse la dorada.
En esta misma prueba, Dalila Rugama vuelve como la principal exponente de la región, después de un retiro por una lesión en el brazo derecho.
Dalia Tórrez es otra posible medallista de oro, con más posibilidades en su especialidad, el estilo mariposa.
La lucha promete mucho, al ser uno de los deportes de mayor y más rápido desarrollo en los últimos años. Sus 19 atletas son potenciales ganadores de medalla, con Alberto Mendieta como una de sus principales caras, tanto en el estilo grecorromano como en libre.
El Taekwon-Do y Karate-Do también podrían ganar medallas, aunque apuntan más a las de plata.
El voleibol de playa podría dar una grata sorpresa, ya que aunque los costarricenses son los número uno en la región, en los últimos años se han obtenido importantes triunfos en este deporte.
Las selecciones de beisbol y baloncesto en teoría deberían disputar el oro, pero no les será fácil.
Como siempre, el talón de Aquiles de Nicaragua en la pelota será Panamá, pero Costa Rica con sus nacionalizados y El Salvador con su buena cosecha, aparecen como contendientes.
Nicaragua es el campeón defensor en el baloncesto y con la ausencia de Panamá por una sanción internacional a su federación los bonos suben, aunque Costa Rica pudiese ser el principal candidato al oro, ya que el equipo nica ha perdido a varias figuras y no ha tenido los más mínimos recursos para una preparación decente.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B