Gemma Casadevall/EFE
El actor Nicolas Cage, la “voz” de un cavernícola del filme de animación The Croods, acaparó los flashes de la Berlinale, en la última ronda de un festival con aire de encuentro entre amigos.
Cage compareció como un gentleman, galanteando a la otra “voz” protagonista, Emma Stone, y compensando con los gestos de sus manos y los guiños de sus ojos la ausencia física en The Croods , el filme sobre una familia de cavernícolas que debe dejar su hábitat.
“Actuar es poner voz. Y en este caso no pude respaldarme ni en la cara ni en el cuerpo. Es decir, no en mi cara ni en mi cuerpo, sino en la de esos otros seres animados”, afirmó Cage, cuyo filme se proyectó con carácter de estreno mundial, fuera de competición.
El filme cuenta la historia de los Crood, la última familia prehistórica que viaja en busca de un nuevo lugar donde vivir cuando lo que parece el fin del mundo destruye la cueva que hasta entonces ha sido su hogar.
The Croods es la historia de una familia, una historia de valentía, de amor y miedo ante lo desconocido, pero en la que no falta el humor.
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