Tirar strikes, lanzar bajito y mezclar los envíos son los mandamientos no escritos para los lanzadores. Wilton López los maneja al dedillo.
Y esa es una de las razones por las cuales los Rockies se interesaron en él, ahora que intentan regresar a la esfera de clubes competitivos.
Además de la fragilidad de su picheo, los Rockies han tenido que lidiar con las condiciones de su estadio, donde la bola viaja fácilmente.
Sin embargo, ellos tienen la esperanza que la habilidad de López para tirar su sinker y provocar rolas, sea un factor clave en esa pretensión.
Todos sabemos que el año pasado, López acumuló un récord de 6-3 y 2.17, con 10 salvados y nueve juegos sostenidos tras 66 actuaciones.
¿Pero cómo lanza Wilton en el Coors Field de Denver, el hogar de los Rockies y su casa a partir de ahora? ¿Será realmente decisivo?
López ha actuado seis veces en el Coors Field, donde lanza 5.1 innings, tolera nueve hits, tres carreras limpias y acumula 0-0 y 5.06.
No son cifras para creer que irá de paseo, pero considerando su experiencia y su madurez, es de suponer que se ajustará y rendirá.
“Mi arma en Denver será el sinker. Confío en ese envío y sé que me permitirá sacar outs”, declaró el nica recientemente a The Denver Post.
Luego de 213 salidas en las Mayores, López tiene 13-13 y 3.14, pero en los últimos 204.1 inning, lanza por debajo del 3.00 en efectividad.
De modo que su evolución es visible y eso explica por qué hay altas expectativas en Colorado respecto al aporte que puede proporcionar.
En ruta hacia sus 30 años, López se ha establecido como un relevista confiable. Ahora intenta dar otro salto para asegurar su futuro.
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