Ana Gómez/Bogotá/EFE
Otra petición de la guerrilla es “la suscripción de un tratado de regularización de la guerra”, que tampoco ha tenido buena acogida del Gobierno. “Eso quiere decir que no vamos a entrar en ningunas conversaciones para regularizar el conflicto, como dicen las FARC, que no es otra cosa que su vieja pretensión de institucionalizarlo y prolongarlo indefinidamente”, acotó Humberto De la Calle.
El periodista Enrique Santos, hermano del presidente colombiano, y quien participó en la primera fase de las negociaciones de paz pidió acelerar el ritmo del proceso porque “si no se oxigena, puede morir”.
[/doap_box]
Los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en los diálogos de paz con el Gobierno, en Cuba, defendieron ayer su “potestad” a tomar “prisioneros de guerra”, al reivindicar el secuestro de dos policías en el municipio de Pradera (Valle del Cauca).
“Nos reservamos el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate. Ellos se llaman prisioneros de guerra, y este fenómeno se da en cualquier conflicto que haya en el mundo”, expusieron en un comunicado a través de su blog y twitter, los negociadores del grupo insurgente.
“Las cosas hay que llamarlas por su nombre, un secuestro es un secuestro, no importa quién sea la víctima”, dijo con contundencia el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle en la sede de la Presidencia, la Casa de Nariño, antes de partir hacia La Habana con su equipo, a retomar hoy las negociaciones de paz.
Para De la Calle, la reivindicación de la práctica del “secuestro” es “una respuesta equivocada que atenta contra el proceso” de paz y refleja “todo lo contrario a lo que (la guerrilla) debería estar haciendo”.
“Si las FARC no les ponen la cara a las víctimas este proceso no tiene ninguna posibilidad”, agregó al puntualizar que el objetivo de este diálogo es “terminar el conflicto”, y que si esa no es la intención de la guerrilla, “que lo digan de una vez para no hacerle perder el tiempo al Gobierno de los colombianos”.
El líder negociador del Gobierno recalcó, además, que las FARC “se equivocan si piensan que con acciones de este tipo van a obligar al Gobierno a declarar un cese el fuego bilateral”, pues el mandato del presidente Juan Manuel Santos es que la fuerza pública siga “persiguiendo a las FARC en todo el territorio nacional”.
El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón tildó de “desafortunado” y “desafiante” para el proceso de paz que las FARC defiendan su potestad de tomar rehenes o “prisioneros de guerra”, en una entrevista con una emisora bogotana.
Las FARC se comprometieron en febrero de 2012 a “no realizar más retenciones de carácter económico, aunque se mantenga la vigencia de la Ley 002 referida a impuestos para la financiación”, recordaron en su comunicado. La norma interna establece que cualquier persona natural con un patrimonio superior al millón de dólares debe pagar el 10 por ciento de ese monto a la guerrilla para no ser secuestrado.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A