La Habana/ EFE
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lamentaron concluir la tregua que anunciaron el 20 de noviembre pasado y pidieron al Gobierno que analice la posibilidad de un cese bilateral de las hostilidades o la búsqueda de la regularización de la guerra.
Así lo hizo saber el jefe del equipo negociador de las FARC, Luciano Marín Arango (alias “Iván Márquez”), quien dijo que “con dolor en el corazón debemos admitir que vuelve la etapa de las partes militares de guerra que nadie quiere”.
Al abundar en el asunto, el delegado insurgente dijo a su llegada al Palacio de Convenciones de La Habana, sede de las conversaciones, que quería aprovechar “una vez más para pedirle al Gobierno de Colombia que estudie la posibilidad de analizar un cese bilateral de fuegos y hostilidades para rodear con un ambiente tranquilo estas conversaciones de paz”.
Por su parte, el presidente Santos dijo el sábado pasado que la fuerza pública está preparada para responder a acciones que las FARC puedan desarrollar tras acabar el cese de hostilidades unilateral.
Santos insistió en que “el terrorismo es una demostración de debilidad”, si bien reconoció que el grupo rebelde ha cumplido en términos generales con la tregua ofrecida.
No obstante, el grupo rebelde ofreció al ejecutivo la búsqueda de “un tratado de regularización de la guerra atendiéndonos a las especificidades del conflicto interno de Colombia para evitarle a la población mayores padecimientos”.
En tal sentido “Iván Márquez” señaló que podrán “convenir muchos aspectos para lograr este propósito humanitario”, y apuntó que pretenden “atenuar el impacto” del conflicto en la población civil fundamentalmente.
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