Por Fabián W. Waintal
Solo dos actrices llegaron a ganar en un mismo año los premios Golden Globe, Emmy y el Óscar: Liza Minelli y Helen Hunt. Para alguien que conoció tan de cerca el éxito de la televisión y el cine, resulta curioso que no haya vuelto por aquel camino, desde hace un poco más de diez años. En la búsqueda por recuperarla, viajamos hasta Toronto, para entrevistarla sobre la firme posibilidad de recibir una nueva nominación al Óscar por la nueva película The Sessions .
::: ¿Es posible imaginarla con un Óscar con las buenas reacciones que está teniendo desde que estrenó la película The Sessions en el Festival Internacional de Toronto?
Siendo algo en lo que ninguno de los actores puede controlar, prefiero enfocar mi atención esperando que la gente vaya a ver la película, en vez de estar interesado en alguna actriz conocida. Cuando yo misma vi la película con el resto del equipo, junto con otras 1,500 personas, sentimos que todos estábamos desnudos (risas). Por eso, en vez de pensar en el Óscar, solo espero que la gente vaya al cine.
::: Con Liza Minelli, usted es la única actriz que ganó en el mismo año un Óscar, un Emmy y un Globo de Oro, ¿cómo recuerda aquella época?
¿Qué puedo decir? Con Liza siempre nos confunden (risas). Aquella época del Óscar fue grandiosa, me acuerdo que estaba cansada, pero me divertí. Es como todos piensan, un momento del estilo Cenicienta con toda clase de rarezas alrededor. Es un momento muy emocionante para cualquier actor. Yo nunca había ido a mi fiesta de graduación de la escuela secundaria, así que me sentí bien con los vestidos de lujo. Fue grandioso.
::: ¿Le gustaría ganar de nuevo?
Seguro, sí. ¿Lo tienes a mano ahora mismo? (risas) ¿No? Qué lástima, hablemos más adelante entonces.
::: ¿Cómo fue que decidió cambiar la comedia por el drama, después de tanta fama con la serie de TV Mad About You?
Los actores muy raramente decidimos nuestro futuro. Y cuando me ofrecieron la película As Good As it Gets, el director era uno de mis favoritos, pero realmente él no me quería para nada. Así que entré a la fuerza, con los aires de grandeza de haber hecho la película Twister y le pedí que al menos me diera una oportunidad. El paso de la comedia al drama, no fue una elección consciente. Con la experiencia, igual te das cuenta que en lo que respecta al trabajo de actor, el sentimiento de trabajar con las palabras que amas, es siempre igual en teatro, cine o televisión. Pero yo no elegí ninguno de mis trabajos, solo encontré una buena historia y trabajé tan duro como pude para que me dejaran participar.

::: ¿Quiere decir que entonces sea posible verla en una comedia, otra vez?
Sí, así como también creo que la película The Sessions es también bastante graciosa.
::: ¿Cuál es realmente la diferencia entre una prostituta y la sustituta sexual que interpreta en cine?
Lo expliqué mucho más elocuentemente en la película, así que es mejor repetir la frase de mi personaje que dice: “Las prostitutas solo esperan un negocio del sexo y una sustituta sexual en cambio espera que puedas encontrar la posibilidad de una mejor vida sexual”. Ahí está.
::: Su personaje parece muy cómoda a la hora de desvestirse, ¿qué tan difícil o incómodo fue filmar esas escenas?
Puedo sacarme la ropa ahora mismo (risas). Es algo muy posible, por eso me eligieron (le cuesta parar de reír). Ahora, seriamente, no es nada fácil sacarme la ropa en una sala llena de gente que no conozco, pero mi deseo por darle vida a esta historia superó mi miedo. Pero también me estoy poniendo vieja, era hora de desnudarme. La verdad, no me parecía tan malo como formar parte de una película sobre seres humanos, que es lo que realmente creo que trata la película. Siento que es todo lo contrario a la era digital, una película donde lo importante es tocarse.

::: ¿Llegó a conocer personalmente a la verdadera sustituta sexual Cheryl Cohen Greene que interpreta en cine?
Sí. Ya antes había hecho películas donde interpreté personajes de la vida real y viví la experiencia de construir el personaje que al momento de conocer a la persona ya era demasiado tarde, porque había creado otra persona diferente. Por eso, esta vez hablé antes con ella y me gustó que fuera mucho mejor de lo que pensaba. Jamás imaginé que podía encontrar una persona franca y que me diera más ganas de hacer la película. Ella misma usó un término, de hablar positivamente sobre el sexo y me gustó que fuera en cierta forma mi trabajo. ¿Si lo conseguí? No lo sé, pero sería genial saberlo.
Ver en la versión impresa las paginas: 18, 19