Alina Lorío L.
Sin el menor titubeo Ramón Bautista Calero, de 56 años, confesó que mató por celos a su excónyuge Margarita Vásquez Guzmán, de 16 años, el pasado martes por la mañana en la comunidad de El Mojón, municipio de Ciudad Antigua.
Calero manifestó a los medios de comunicación que hace aproximadamente tres años y medio empezó a convivir con la menor, quien apenas cumplía sus 13 años, y procrearon una niña de nombre Yoseling, quien ahora tiene 2 años.
Calero dijo que el 7 de noviembre pasado se trasladó a la aldea de La Vega, en el municipio hondureño de Danlí para trabajar.
Ahí laboraría como jornalero en la limpia de café hasta el 30 de noviembre y el primero de diciembre regresó a Nicaragua, pero según sus palabras— observó que su cónyuge se mostraba indiferente, a tal punto que ella se quedó viviendo en casa de su madre y se negó a volver con él.
MACHETE EN MANO
“Le dije ese mismo día que se quedara a vivir conmigo, pero la respuesta fue negativa y más bien me dijo que no la anduviera siguiendo”, continuó en su relato Calero, tras confesar que se llenó de celos y el 10 de diciembre agarró una cutacha (machete) y se dirigió a la comunidad El Mojón para buscarla, pero la encontró en el camino.
La joven iba cargando a su hija cuando Calero se acercó a ella, le exigió que regresara a vivir con él y le preguntó por qué no quería tener nada con él, a lo que ella le contestó que la dejara en paz.
“Fue así que entré en celos, pensando que ella tenía un nuevo acompañante y con la cutacha que andaba le di, pero nunca pensé hacerlo”, insistió.
Vásquez recibió el primer machetazo en el cuello y aun así ella corrió, pero a unos treinta metros, Calero la alcanzó propinándole varias heridas en diferentes partes del cuerpo. Ella cayó al suelo y fue cuando él salió huyendo de la escena del crimen. La niña, que iba en brazos de su madre, cuando su padre lanzó el primer filazo, había quedado en el lugar con los dedos heridos.
HIJAS LE DIJERON QUE SE ENTREGARA
Calero también confesó que llegó a la comunidad El Bálsamo, en San Juan de Río Coco, y mandó a llamar a unos familiares, entre estos, sus hijas y yernos, para contarles la tragedia. Ellos le aconsejaron que se entregara porque debía responder por lo que hizo.
Y así fue que en horas de la madrugada de este miércoles llamaron a la Policía y en una patrulla lo trasladaron hacia San Juan de Río Coco y posteriormente hacia Ocotal. El machete no fue encontrado y según Calero, lo botó en una vereda.
El comisionado Pablo Ardón, jefe de la secretaría ejecutiva de la Policía de Nueva Segovia, aseguró que el expediente de Calero será remitido al Ministerio Público para que esta institución presente la acusación correspondiente ante los tribunales.
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