La Bolsa de Valores de New York cerró durante dos días como consecuencia del paso del huracán Sandy, que azotó esta semana la costa este de EE. UU.  LA PRENSA/ AP

Frenazo a economía de Estados Unidos

Los daños del huracán Sandy podrían desacelerar la mayor economía del mundo al impedir que millones de empleados estadounidenses vayan a trabajar y los clientes acudan a los comercios en una de las regiones más pobladas y productivas del país.

Bloomberg News

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La tormenta podría reducir el Producto Interno Bruto en 0.2 punto porcentual este trimestre, señaló Mark Vitner, economista sénior de Wells Fargo Co. de Charlotte, Carolina del Norte. El costo de la producción perdida llega a unos 30,000 millones, estima Lascelles. “La economía estadounidense se verá golpeada”, añadió Lascelles. “Esta es una zona de una increíble densidad de población y es la fuente de un porcentaje desproporcionado de la producción económica estadounidense”.

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Los daños del huracán Sandy podrían desacelerar la mayor economía del mundo al impedir que millones de empleados estadounidenses vayan a trabajar y los clientes acudan a los comercios en una de las regiones más pobladas y productivas del país.

La tormenta podría reducir la producción económica en 25,000 millones de dólares en el cuarto trimestre, según Gregory Daco, economista estadounidense de IHS Global Insight de Lexington, Massachusetts. Este señaló que esto podría reducir el ritmo de crecimiento del cuarto trimestre a entre uno por ciento y 1.5 por ciento.

Sandy castigó a una región habitada por 60 millones de personas —aproximadamente el número de habitantes de Italia— que representa alrededor de un cuarto de la economía estadounidense, que mueve 13.6 billones de dólares, calcula Eric Lascelles, economista jefe de RBC Global Asset Management en Toronto. El huracán obligó al cierre de los mercados financieros de los Estados Unidos, paralizó los servicios aéreos y ferroviarios y dejó en casa a los trabajadores de los gobiernos federal y estadual de Virginia a Massachusetts.

“Si la gente no va a los espectáculos de Broadway ni a los restaurantes ni a los hoteles, todas las empresas que dependen de que la gente gaste dinero, sin duda se van a ver afectadas”, dijo Stephen Bronars, economista jefe de Welch Consulting en Washington y profesor adjunto de la Universidad de Georgetown. “La gente va a seguir comprando autos u otros bienes durables que necesita, solo que no lo va a hacer esta semana. Habrá ganadores y perdedores”.

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