“Hay países en América del Sur que tienen mayor ventaja comparativa con Colombia, que tiene un desarrollo industrial alto y nosotros quedaríamos fuera de competitividad. Habría que revisar más el tema”, dijo.
La Comisión Económica dictaminó favorablemente el tratado constitutivo de la adhesión de Nicaragua al sucre, y ahora solo debe ratificarlo el Parlamento.
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Lucía Navas
La empresa privada nicaragüense respaldó la adhesión del país al Sistema Unitario de Compensación Regional de Pago (Sucre), pero una parte del sector mantiene la presión de que el comercio con Venezuela debe quedar libre de la intermediación de la empresa Alba Alimentos de Nicaragua (Albalinisa).
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), insistió en que debe suscribirse un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Venezuela tal y como se negocia actualmente uno con Ecuador.
El representante empresarial dice que el sucre no tendrá ningún efecto para aumentar el comercio entre los países del Alba si las empresas no tienen libertad para acordar sus negocios con particulares. Aguerri apunta que mientras Albalinisa intermedie las compras de mercancías exportadas a Venezuela toca a los empresarios locales negociar con dicha empresa para que siga usando el dólar como moneda de paridad del sucre.
Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), ve en la adhesión del sucre la oportunidad para que se abran “mejores mercados” con los países miembros. No obstante, señala que es necesario aclarar los mecanismos específicos de cómo serán las transacciones con sucre.
El presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, recordó que el sucre “no es una moneda tangible” que circulará sino que es un sistema virtual que se usará para las transacciones entre los miembros que están en el Alba.
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