Brasilia/EFE
El Tribunal Supremo de Brasil dictó una pena de 39 años y cinco meses de cárcel para el publicista Marcos Valerio Fernandes, uno de los implicados en las corruptelas denunciadas en 2005, aunque la condena final será revisada hoy jueves y puede aumentar a 40 años y un mes.
Fernandes, de 51 años, fue condenado por los cargos de asociación ilícita, malversación, corrupción activa, lavado de dinero y evasión de divisas y deberá cumplir la condena en régimen cerrado, aunque la defensa aún podrá presentar algún recurso para intentar reducirla.
Asimismo, los magistrados establecieron para Fernandes el pago de una multa que supera los 2.3 millones de reales (1.15 millones de dólares), que como la propia condena puede ser revisada al alza en la sesión de mañana.
EL OPERADOR
El publicista fue considerado como el “operador” de toda la red de corrupción tejida por el Partido de los Trabajadores (PT) una vez que llegó al poder Luiz Inácio Lula da Silva, que estuvo volcada a la financiación ilegal de campañas y al soborno de dirigentes de cuatro partidos, a cambio de su apoyo al Gobierno en el Congreso.
Según consideró probado la Corte Suprema, sus empresas se pusieron al servicio de la trama, obtuvieron en forma ilegal unos millonarios contratos con la Cámara de Diputados y otros organismos públicos y el dinero acabó en el PT, que entre otros usos se valió de ello para “comprar” la mayoría parlamentaria que Lula no obtuvo en las urnas.
La Corte tiene prevista una nueva sesión para hoy.
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