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Única, original
Un nuevo rubro a promover por el Ministerio de Turismo debería ser el turismo electoral. Muchos extranjeros posiblemente estén dispuestos a gastar algo de su dinero para presenciar unas elecciones únicas y originales en el mundo. De hecho, ya han comenzado a llegar. Es un venir a ver lo extraño. Al monstruito. Al animal prehistórico. Lo primero que deberá notar el turista en la guía que eficientemente le proporcione Intur es que estas elecciones no eligen nada y esa es su mayor novedad. Comienzan por los resultados de tal forma que hasta pueden participar en ejercicios de adivinadores, con bolas de vidrio, conjuros y todo “Veo-veo que Daysi Torres será reelecta alcaldesa de Managua ” “Veo-veo que el Frente Sandinista ganará más de 130 alcaldías ”
Tribunal electoral
El tour podría comenzar por el Consejo Supremo Electoral. Ilegal e inmoral. ¡Ya no quedan de estas cosas en el mundo! Los señores que ven ahí, podrá decir el guía, dicen ser magistrados electorales y no se han enterado que el término legal de su cargo se venció hace tiempo. No solo eso. Ellos son nada más y nada menos que los responsables de tres fraudes electorales al hilo. Tienen maestría en eso. Si quieren autógrafos, hagan fila por favor. Los funcionarios electorales de este país, explicará, más que prepararse en la transparencia y en el celo al respeto del voto ciudadano, como acostumbran hacer los tribunales comunes, son expertos en mañas para cambiar los resultados. Y el guía podrá contarles que todavía no se conocen los resultados de las últimas tres elecciones, y que en el 2008 le voltearon los resultados a los votantes de más de 40 municipios convirtiendo por arte de magia a los perdedores en ganadores. Hay que verlo para creerlo.
Oposición
Allá, de aquel lado, está la oposición. Comprada o domada. La mayoría de los partidos que participan son criaturas creadas y criadas por el partido oficial, con el exclusivo propósito de que hagan bulto y presten (o vendan) cargos. Es el mismo partido de gobierno representado por unos señores a los que les puso la etiqueta de oposición, pero ni ellos mismos se la creen. Hay otros, debe explicar el guía, que se autollaman “la verdadera oposición”. Ellos han aceptado jugar a perder solo para no quedarse sin “espacios”, nombre que le ponen a los cargos que ha querido darles el partido en el poder.
Candidatos
En ninguna parte del mundo, señores, encontrará tantos muertos compitiendo para algún cargo de elección. Ya ve, por eso garantizamos que somos únicos y originales. Usted seguramente conocía de muertos que votan. Eso ya no sorprende a nadie, pero aquí se ha llegado al máximo nivel de refinamiento en asuntos de ultratumba política. Se puede votar (y técnicamente elegir) como alcaldes y concejales a señores que llevan años de muertos, o en el mejor de los casos, que emigraron hace tiempo del país o nunca se enteraron que fueron elegidos como candidatos en asambleas fantasmales por esos partidos que los escogieron para llenar sus listas y cobrar sus cheques.
Debate
¿Debate? Ejem… Cómo le explico, dirá azorado el guía. Es que aquí el pueblo es presidente y habla por la boca de Daniel Ortega y doña Rosario Murillo únicamente. “¡Buen Gobierno Nacional! Buen Gobierno Nacional del comandante Daniel que cumple todos sus compromisos. Buen Gobierno local, Buen Gobierno municipal del Frente Sandinista, es decir del pueblo nicaragüense”. (Rosario Murillo, ayer) ¿Quién puede debatir contra eso? Son monólogos, es cierto. Aburridos, es cierto, pero si se les pone atención hasta pueden resultar divertidos. Made in Nicaragua.
Observadores
También tenemos observadores, señores perdón, perdón Ahora se llaman “acompañantes”. Mudos, sordos y ciegos. Es lo único que se les pide. Si se han fijado bien, tenemos un partido que pone candidatos, el tribunal electoral, su propia oposición, las encuestas y hasta a la mayoría de los acompañantes de tal forma que en muchos casos los “observadores” que verán serán aquellos mismos que con camisetas de amor y paz salieron con garrotes y piedras a darle golpizas a los que protestaban por los resultados de las elecciones pasadas. Estás en Nicaragua. Cosas así ya son raras en el mundo.
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