Luis Sánchez Sancho

Delos, la isla sagrada

Delos es una isla diminuta, quizás la más chiquita o una de las más pequeñas de todas las islas que forman parte del archipiélago griego. Mide apenas 3.5 kilómetros cuadrados y está prácticamente deshabitada, pues apenas viven allí unas 15 personas.

Sin embargo la significación histórica y cultural de Delos es inmensa. Allí nacieron los dioses gemelos Apolo y Artemisa. En ese lugar existió uno de los santuarios y oráculos más importantes de la antigua Grecia. Sus ruinas arqueológicas (que son patrimonio de la humanidad), tiene un valor incalculable.

Se conocen diversas versiones acerca del origen de Delos, todas envueltas en la magia del mito y la leyenda. Una de las más aceptadas cuenta que Asteria, una misteriosa diosa primitiva de los oráculos, las profecías, las adivinaciones nocturnas, los sueños proféticos y la astrología, era acosada sexualmente por Zeus y para escapar de su poderoso pretendiente se transformó en codorniz y emprendió el vuelo. Pero Zeus se convirtió a su vez en águila y continuó persiguiéndola en el aire, de manera que a Asteria no le quedó más remedio que precipitarse hacia el mar. Al estrellarse en el agua Asteria se transformó en una isla errante que al comienzo fue llamada Ortigia (“isla de las codornices”) pero después fue nombrada Delos, que significa “visible”.

Leto, hermana de Asteria, era una divinidad que simbolizaba el olvido y al mismo tiempo representaba la luz del día (a diferencia de Asteria que representaba la oscuridad de la noche). Leto también era pretendida sexualmente por Zeus, pero ella sí se sometió a sus requerimientos amorosos.

Habiendo quedado embarazada de su relación con Zeus, Leto sufrió el enojo de Hera (esposa de Zeus) quien dispuso que la amante de su marido no pudiera encontrar ningún lugar en el mundo donde parir la criatura que llevaba en su vientre. Y así fue: Leto vagó por todo el mundo soportando intensos dolores de parto, buscando un lugar para dar a luz, pero en ninguna parte lo podía hacer. Entonces Zeus decidió ayudarle y, con ese propósito, sujetó con largas y poderosas cadenas en el fondo del mar, a la isla flotante en la que se había convertido Asteria. Allí Leto pudo tener su parto, que fue de gemelos y del cual nacieron Apolo y Artemisa.

Por eso la pequeña isla de Delos fue considerada como el centro de Grecia y se estableció allí uno de los santuarios y oráculos más importantes de la antigüedad.

Además, debido a las vicisitudes que tuvo que pasar Leto para alumbrar a los dioses de la luz (Apolo) y de los nacimientos (Artemisa), Zeus dispuso que desde entonces no se permitiera que nunca más nadie pudiera nacer ni morir en aquella isla, de manera que cuando una mujer embarazada estaba cerca de parir, o cualquier persona a punto de morir, era llevada a una isla cercana llamada Rinia.

Sobre el origen de Delos se decía también que cuando Leto no podía encontrar un lugar donde parir, Zeus pidió ayuda a Poseidón, su poderoso hermano que era el dios de los mares. Poseidón golpeó el fondo del mar con el tridente que los cíclopes habían forjado especialmente para él como símbolo e instrumento de su gran poder, provocando un terremoto que hizo surgir a la superficie dos grandes peñascos, uno de los cuales sería la isla de Delos y el otro la isla de Rinia.

Delos es actualmente un importante centro cultural de Grecia con ruinas de gran valor arqueológico e histórico.

Leto vagó por todo el mundo soportando los dolores de parto y buscando un lugar para dar a luz, pero en ninguna parte lo podía hacer. Hasta que Zeus, con largas y poderosas cadenas sujetó en el fondo del mar una isla flotante. Allí Leto pudo tener su parto, que fue de gemelos y del nacieron Apolo y Artemisa. Por eso aquella pequeña isla fue considerada como el centro del archipiélago griego y se estableció allí uno de los santuarios y oráculos más importantes.

Columna del día Opinión grecia archivo

COMENTARIOS

  1. Piero Giombi
    Hace 14 años

    Bravo. Bueno.

  2. Piero Giombi
    Hace 14 años

    Yo soy licenziado en Historia para la Universtad de Bologna (Italia). No comprendo para que usted, un hombre con mucha cultura, en politica espera que la derecha triunfa en el entiero mundo. Yo vivo en Italia, Berlusconi docet.

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