PROGRESO, AP/EFE/AFP
La Armada de México informó ayer que su personal no tenía ni idea de que había matado a Heriberto Lazcano, alias “El Lazca”, el líder del cártel del narcotráfico más temido del país, sino hasta después de que su cuerpo fue robado de una funeraria en Progreso, fronteriza con Estados Unidos.
La muerte de “El Lazca”, en un tiroteo con infantes de Marina el domingo, dejó una atmósfera de miedo en los pueblos mineros y agrícolas en las llanuras de Coahuila. Los residentes de Progreso expresaron que escucharon tres fuertes detonaciones el domingo, al parecer de las granadas que Lazcano presuntamente disparó contra los marinos que lo perseguían, aunque la mayoría se negó a hablar. Quienes reconocieron haber oído las explosiones, dijeron que corrieron a sus casas y se quedaron allí.
No estaba claro por qué Lazcano se encontraba en el campo de beisbol. Se jugaba un partido entre el equipo de Progreso y un pueblo vecino, pero el área alrededor del campo también es uno de los dos únicos lugares de la ciudad donde pueden hacerse o recibirse llamadas por celular de forma confiable.
Progreso no ha tenido Policía municipal desde enero, porque los agentes se negaron a someterse a verificaciones de antecedentes penales y otras pruebas obligatorias. “Hemos hecho invitaciones públicas para ver si hay gente que se quiera unir a la Policía, pero nadie se presenta”, expresó el policía estatal Manuel Hernández Mireles. Unos cuantos agentes estatales son ahora la única fuerza de seguridad en la ciudad.
En la vecina localidad de Presa San Martín, una anciana que se dedica al comercio y que no quiso revelar su nombre por temor a represalias dijo que hombres armados de los narcotraficantes han estado rondando la ciudad desde hace tres o cuatro años, al parecer atraídos por el aislamiento de la zona y la ausencia de la Policía.
Lazcano habría construido, como previsión, un majestuoso mausoleo, parecido a una casa, que se erige en un panteón de Pachuca, cerca de una zona militar, “Han venido muchos curiosos desde ayer (martes) a ver el mausoleo desde que se supo que habían matado al ‘Lazca’, pero dudo que lo vayan a traer aquí”, comentó un vigilante del camposanto, bajo el anonimato.
Lazcano es visto como una especie de Robin Hood por los vecinos del barrio El Tezontle, donde se ubica el panteón que alberga su mausoleo y adonde el capo llegó a vivir de muy corta edad, tras quedar huérfano y ser adoptado por un tío.
Una vecina asegura que estudió con Lazcano la primaria y que desde la niñez mostraba un carácter violento y cruel, que atribuye a los maltratos que sufría en su casa. “Le gustaba abrir animales, perros, gatos, enfrente de sus amigos y él se reía mientras a todos nos daba miedo”, narró.
El narcotraficante Miguel Ángel Treviño, alias “Z-40”, quien estaba subordinado a “El Lazca”, es el sustituto natural para dirigir el cártel, informó en entrevista con MVS Radio, José Luis Vergara, vocero de la Marina.
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