Jeniffer Castillo Bermúdez
En tres años el país rendirá cuentas sobre la universalización de la primaria. Pero también deberá analizar hacia dónde dirigirá sus esfuerzos para entregar al país bachilleres con habilidades y conocimientos propios del siglo XXI.
Camila Croso, coordinadora de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (Clade), dice que “el debate post 2015 invita a reflexionar sobre qué educación queremos”.
En este sentido, Ernesto Medina, presidente del Foro Eduquemos, afirma que “hay que replantear la (educación) secundaria” y adecuarla a las exigencias que las nuevas tecnologías incluyen dentro del sistema escolar.
Esta modalidad es la cenicienta del sistema educativo del país, reconoce el exministro de Educación, Humberto Belli.
Esto lo dice por dos razones: es la que menos presupuesto recibe, cerca de 968 millones de córdobas anuales, y la que menos alumnos tiene, alrededor de medio millón, porque la mayoría deserta antes de culminar el año escolar, según las cifras del Ministerio de Educación (Mined).
Esta semana, Juan Bautista Arríen, secretario permanente de la Comisión Nacional del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), dijo que el país no alcanzará la universalización de la primaria en el 2015. Para esa fecha, estima, podrá acercarse al noventa por ciento de la meta establecida en el segundo Objetivo de Desarrollo del Milenio.
MITAD DEJA LA ESCUELA
En América Latina se estima que la mitad de los alumnos de secundaria deja la escuela antes de culminar el ciclo escolar.
La situación en Nicaragua no es distante, pues el cincuenta por ciento del medio millón de alumnos deja las aulas temporalmente y al año siguiente vuelve a ingresar al sistema, según las cifras oficiales.
Belli recuerda que Nicaragua destina 122.2 dólares anuales por alumno. Esta podría ser una de las causas de deserción escolar porque los estudiantes no tienen los materiales y libros didácticos, las escuelas no tienen buena infraestructura y no siempre terminan los planes de estudios.
La matrícula escolar de Nicaragua es de 1.7 millones de alumnos. De estos, medio millón son de secundaria, según los datos oficiales del Mined.
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