En el PLC escucho voces pidiendo el retiro de Montealegre. Argumentan que dividió el voto liberal que sirvió para que Ortega llegara al poder. Ahora es extorsionado por el dictador, quien lo amenaza con echarlo preso si se une con el PLC.
Los eduardistas dicen que el pacto y la corrupción desprestigiaron a Alemán y que por haber reducido el porcentaje para ganar la Presidencia es que Ortega está en el poder.
¿Es el momento de retirarse? Evaluemos sus logros y fracasos. Alemán se quedó en el país enfrentando la dictadura sandinista. Cayó preso, fue confiscado y torturado. Montealegre se fue a Miami, a estudiar y trabajar. Regresó cuando la Contra y doña Violeta derrotaron a Ortega.
Alemán quiso ser Alcalde y lo logró. Dejó una ciudad limpia, con buenas calles, iluminada, nuevas avenidas y fuentes. Fue un buen alcalde y logró que el PLC mantuviera la Alcaldía en las siguientes elecciones. Su peor error fue permitir que algunos de sus amigos robaran. Montealegre quiso ser alcalde, y participó unido al PLC logrando ganar con un 5 por ciento sobre el asesinado Alexis Argüello. Pero no pudo defender su victoria.
Arnoldo reconstruyó el PLC. A pesar de las divisiones y fraudes electorales, aun conserva el partido sin problemas legales y con estructuras en todo el país. Eduardo quiso hacer su partido, le puso su nombre y no pudo constituirlo. Se alió con ALN pero por errores jurídicos y políticos perdió el partido. Luego se unió al PLI y nuevamente los errores han puesto la personería jurídica en manos del orteguismo.
Alemán ganó la Presidencia con el 53 por ciento, frente a 23 partidos. Su gobierno fue liberal y ha sido el mejor gobierno. La economía creció 5 por ciento por año. Se caracterizó por construir obras en todo el país, especialmente en el campo. Sus errores fueron permitir la corrupción y pactar con Ortega para que lo dejara gobernar y repartirse el poder. Ortega lo traicionó y en contubernio con Bolaños lo echó preso.
Montealegre quiso ser presidente. Los EE. UU. y el gran capital lo apoyaron. Logró un 28 por ciento de los votos y al dividir al PLC, Ortega llegó al poder. Quedando pendiente contar el 8.5 por ciento de votos para saber quién quedó en segundo lugar.
En el 2001, ya con la reforma constitucional que permitía ganar con el 35 por ciento de los votos, Ortega con el apoyo del MRS, Antonio Lacayo y otros, soñaron ganar. Pero Arnoldo con su PLC conformó la fórmula Bolaños-Rizo y vencieron con más del 56 por ciento. Alemán y el PLC se convirtieron en el único partido que ha derrotado dos veces a Ortega.
Eduardo quiso llevar a don Fabio a la Presidencia y no pudo. ¿Cuántos votos sacó? No se sabe. Los eduardistas tenían tan débil y mal organizada la defensa del voto que no pudieron defenderlo ni saber cuántos votos sacaron.
Arnoldo quiso volver a ser presidente, pero su popularidad no era la misma y la defensa del voto fue tan mala que ni siquiera supo cuántos votos sacó y Ortega de forma inconstitucional y fraudulenta se quedó en la Presidencia.
¿Uno o ambos deben retirarse? El enemigo es la dictadura orteguista. Arnoldo y Eduardo han perdido liderazgo, pero son los más importantes líderes del liberalismo, por lo tanto, la nación los necesita. En esta lucha feroz y desigual tienen mucho que aportar. Divididos son presa fácil de Ortega, unidos la victoria es nuestra. Espero que el patriotismo de Arnoldo y Eduardo superen la arrogancia, la prepotencia, los celos, el miedo y el falso orgullo. El pueblo demanda de ellos valentía, sabiduría, humildad e inteligencia para unirse y derrotar de una vez y para siempre a la dictadura orteguista. Ellos tienen la última palabra, o se reivindican con el pueblo o la historia los condenará. Yo tengo fe en ambos.
El autor es empresario liberal
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