LA PRENSA / O. NAVARRETE

Dulce para progresar

En molino eléctrico sustituyó al ancestral trapiche tirado por burros o bueyes. El bagazo seco a la leña que calentaba el horno. Y un sistema de empaque y bolsas plásticas desplazó a las tuzas en que tradicionalmente se envolvían los atados de dulce.

Lucydalia Baca Castellón

En molino eléctrico sustituyó al ancestral trapiche tirado por burros o bueyes. El bagazo seco a la leña que calentaba el horno. Y un sistema de empaque y bolsas plásticas desplazó a las tuzas en que tradicionalmente se envolvían los atados de dulce.

Este es el primer logro de treinta productores de dulce de panela en Ciudad Antigua, Nueva Segovia. Hace tres años, estimulados por el deseo de hacer realidad el sueño de sus hijos —cambiar el machete y el azadón, por un título universitario—, emprendieron la búsqueda de un mecanismo que les permitiera incrementar sus ganancias.

La solución era fácil, aunque no lo pareciera. Descubrieron que solo bastaba con poner su producto en manos del consumidor, sin la participación de los intermediarios, que “siempre se quedan con la mayor ganancia”. En la zona se cultiva la caña desde hace más de cincuenta años. La producción siempre se utilizó para producir dulce de panela de forma artesanal.

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La planta de transformación de Cooproca actualmente transforma entre 8 y 12 toneladas de caña por día en un turno de ocho horas.

La producción promedio es de 600 atados de dulce de cuatro libras cada uno, cuyo valor por unidad ronda los 25 córdobas. O su equivalente en dulce granulado que es de aproximadamente 1,500 libras. El precio por libra es de ocho córdobas.

Sin embargo, la planta puede duplicar el turno, por lo que los productores planean incrementar las áreas de cultivo de caña para elevar la producción.

Actualmente, los socios de Cooproca cultivan ochenta manzanas de caña, en las que invierten entre 12 y 15 mil córdobas en cada una, para obtener un rendimiento promedio de 25 toneladas por manzana.

[/doap_box][doap_box title=»El contacto» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

La planta de transformación de Cooproca está en el kilómetro 270 de la carretera hacia El Jícaro, en el empalme de San Pedro Susucayán.

El número de teléfono es el 8853-9695 y el correo electrónico: [email protected]

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Se fijaron metas

En abril del 2009, cansados de ver como los intermediarios obtenían los mayores beneficios por la venta del dulce comenzó la carrera. Los productores formaron la Cooperativa Multiservicios de Productores Cañeros de Ciudad Antigua RL (Cooproca RL). Y con el apoyo de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) se dieron a la tarea de obtener recursos y conocimientos para mejorar su cadena productiva, detalla el socio de la cooperativa José David Tercero.

Al mismo tiempo continuaron cultivando las ochenta manzanas de caña que en conjunto poseen, y fabricando de manera artesanal el dulce de panela.

La perseverancia de los productores y el apoyo de la UNAG atrajo la atención del programa Pyme Rural que promueven los gobiernos de Honduras y Nicaragua con el auspicio de la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico (Swisscontac), el Programa Regional de Vredeseilanden (VECO MA) de origen belga y la embajada de Canadá.

Después de tres años de duro trabajo, en los que cuatro productores abandonaron la cruzada, han comenzado a cosechar los frutos. Las instituciones les donaron en capacitación, asistencia técnica, equipos e infraestructura, cerca de medio millón de dólares.

Los socios de la cooperativa que ahora son cuarenta, compraron media manzana de terreno y aportaron la mano de obra para construir la primera planta procesadora de dulce de panela del país. La obra inaugurada la semana pasada, abre a los productores nuevas oportunidades y sueños por alcanzar.

La planta ya es realidad

La planta genera siete empleos fijos y hasta 20 temporales en las áreas de producción y empaque. Cuenta también con un administrador, un contador y responsable de proceso. Además del tradicional dulce en atados, producen también dulce granulado, que empacan en bolsas de uno y dos kilos. El producto es muy cotizado en Europa, especialmente en España, para endulzar café y hacer postres. En el mercado local se utiliza en la elaboración de rosquillas y algunos tipos de pan.

“Ya decidimos que no repartiremos dividendos, por lo menos durante los próximos dos años porque tenemos que capitalizar la cooperativa, porque eso nos permitirá dar un segundo paso. Mientras tanto, no descansaremos hasta embarcar el primer contenedor de dulce de panela granulada hacia Europa”, afirma Óscar Herrera, presidente de Cooproca, quien también alberga el anhelo de que en un futuro cercano su hija mayor —quien ahora tiene 16 años y pronto concluirá la secundaria— se gradúe de administradora y asuma el manejo de la planta.

Maritza Landero Bellorín, una de las ochos mujeres que pertenecen a la cooperativa, considera que se debe aumentar el número de asociados, para garantizar el incremento de la producción. Y además, buscar nuevos mercados para que el esfuerzo sea más rentable. También espera que en el futuro cercano sus hijos entren al negocio, ya que “ellos aseguran que no quieren ser macheteros”.

Durante una visita de intercambio a Costa Rica, Herrera aprendió a elaborar el dulce granulado. Actualmente mantiene negociaciones con una cooperativa de aquel país, que ya cuenta con contratos de venta de dulce granulado en España y carece de capacidad para completar la cuota. Como el dulce nicaragüense es orgánico, están a la espera de recibir certificaciones de Biolatina y Comercio Justo, para comenzar a exportar el producto a través de sus vecinos del sur.

Además, firmaron un contrato de venta de casi toda la producción de dulce en atado a una empresa tostadora de café de Managua. De momento, tal como estos tenaces productores se propusieron, los intermediarios han quedado fuera de la cadena de comercialización de su producción. Ahora resta que cumplan su próxima meta de convertirse en exportadores, también sin intermediarios, y que sigan conquistando nuevos mercados, tal como se lo han propuesto.

Economía dulce Planta producción archivo

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COMENTARIOS

  1. Diego Velasquez
    Hace 14 años

    Felicidades, les deseo exito , es un ejemplo a seguir

  2. 100% nica
    Hace 14 años

    Yo los he conocido siempre como atado de dulce. Panela le dicen en el area del Caribe como Puerto Rico, Rep. Dominicana y Cuba. Seamos genuinos y llamemos las cosas por el nombre que tradicionalmente lo conocemos. No inventemos a menos que sea para efectos de exportación. Hablamos muy nicaragüense que al hacerlos nos identificamos y mantenemos nuestra propia identidad. Mi abuelita hacia unos ayotes en miel para el 7 de Diciembre que eran un sueño y los hacia con atado de dulce de León.

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