Querida Nicaragua: Cierto que vivimos en una zona sísmica y que debemos estar preparados para cualquier emergencia que la madre naturaleza nos tenga reservada. Esto quiere decir que en el área del Pacífico, principalmente, debemos vivir en alerta verde en forma permanente. Todos debemos tomar las precauciones necesarias y almacenar algo de agua, alimentos no perecederos, candelas para alumbrar, pilas y linternas de mano, y sobre todo saber que tenemos que guardar la calma y no dejarnos poseer por el pánico que es el peor peligro a la hora de un movimiento terráqueo.
Obviamente un Gobierno tiene la obligación de prevenir a la población y de decretar la alerta del caso, ya sea verde, amarilla o roja. Pero debe hacerlo en forma seria, a través de un comunicado profesionalmente explicado y usando los medios que tiene a su alcance en forma masiva. Esto es llamando a todas las emisoras del país y a las estaciones televisoras para que en cadena radial televisiva hagan llegar al pueblo entero la comunicación oficial del Gobierno.
Digo lo anterior porque ante los enjambres sísmicos de los últimos días, el Gobierno no ha enviado comunicado alguno a los medios de comunicación. Simplemente no ha tomado en cuenta a ningún medio independiente y se ha dedicado a pasar una comunicación en la voz de la primera dama doña Rosario Murillo en los canales 4, 6, 8, 10, y dos o tres más que pertenecen a la familia gobernante. Es decir, han utilizado un amago de calamidad nacional para hacerse propaganda en sus medios, proyectando la figura de doña Rosario y menospreciando a los medios independientes de la nación, que dicho sea de paso son los que tienen la mayor credibilidad y a través de los cuales el pueblo entero hubiera podido enterarse de la alerta verde decretada por el Gobierno.
Por otra parte, la forma escandalosa en que estos medios orteguistas transmitieron la comunicación del Gobierno, en lugar de calmar promovieron un inútil estado de alarma al estar transmitiendo con sus corresponsales supuestos peligros que al fin y al cabo no causaron daño alguno.
Es una grave falta de respeto aprovecharse de situaciones como esta para hacer propaganda a personajes políticos.
Quienes deben hablar en estos casos son los organismos especializados en la materia como Ineter, institución profesional que mantiene una vigilancia y control permanente con sismógrafos que indican inmediatamente todo movimiento telúrico por muy pequeño que sea. No son los personeros políticos quienes deben expresarse en estos casos, sino que los profesionales en la materia. Esto último más parece una treta mal planificada para proyectar imágenes políticas aprovechando inclusive las angustias de la población.
Está mal que la pareja presidencial se promocione a cada rato en cinco o seis canales de televisión que han obtenido gracias a la ayuda venezolana, pero está peor que utilicen un momento de relativo peligro como este para convertirse en voceros de científicos y profesionales especialistas en asuntos geológicos y en movimientos de placas terráqueas en el fondo de los mares.
Los medios de comunicación independientes estamos al servicio de todo el pueblo, y estamos a la orden para transmitir comunicados en todo momento.
El autor es director general de Radio Corporación.
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