¡Erótica!

Escritores y escritoras han abordado la estética amorosa a través de la historia de la literatura.

Nydia Palacios Vivas

Escritores y escritoras han abordado la estética amorosa a través de la historia de la literatura. El más lejano ejemplo es la griega Safo cuya lírica expresa los más bellos poemas de amor salidos de la pluma de una mujer. El ejemplo más notable que tenemos es el de Sor Juana Inés de la Cruz quien nos dejó un legado impresionante.

En la historia de la literatura femenina nicaragüense sobresale la poeta Milagros Terán, perteneciente a la generación de los ochenta, cuyos poemas son protagonizados por un sujeto amante que se identifica como femenino destacando el cuerpo indisolublemente ligado al deseo.

Milagros se diferencia de las escritoras de los sesenta y setenta, al iniciar una nueva vía: la del erotismo, una poética del cuerpo que reclama como territorio independiente; en sus poemarios Las luces en la sien (1993) y La plaza de los comunes (2001) considera la sensualidad femenina como legítima en abierto desafío al canon androcéntrico. En el discurso del cuerpo femenino con metáforas e imágenes, Terán deja sentada su posición en su primer libro Las luces en la sien :

Te di mi cuerpo

solamente mi cuerpo.

El haz de luz del goce

los ojos de la perdición,

la boca campana nerviosa

de lo besos,

mi cuerpo solamente.

(Las luces en la sien).

La hablante lírica se niega a ser programada reclamando igualdad de condiciones.

No me presiones

no me pidas más de lo que puedo.

No me enmarques

no me pongas horas

ni limites (Las luces… )

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Poeta y traductora. Nació en León, Nicaragua, en 1962. Obtuvo una Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Maryland en College Park (1998), una licenciatura en Español de la Universidad de George Mason, Virginia (1996) y una licenciatura en Relaciones Internacionales y Francés de la Universidad Laval en Quebec, Canadá (1987). Obtuvo el Premio único del V Concurso Nacional de Poesía Mariana Sansón 2007 convocado por ANIDE con su libro, Sol lascivo.

Su primer poemario, Las luces en la sien (Managua: Vanguardia) fue publicado en 1993, siguió Plaza de los comunes (Managua: Anama, 2001), y Sol lascivo . Ha sido diplomática y funcionaria de organismos internacionales, conferencista y profesora de español en centros de enseñanza básica y superior en Estados Unidos y Zimbabwe.

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“Se incorpora a la universalidad, a la búsqueda perenne de la especie humana por el equilibrio, por la posibilidad de una entrega que no niegue lo individual, la necesidad personal de libertad”. Gioconda Belli, escritora.

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«La poesía de Milagros es de un erotismo cosmopolita. Su libro Plaza de los comunes se concentra en el amor como la comunicación por excelencia como una reafirmación de la voz del pueblo”. Rick McCallister, catedrático

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En Las luces en la sien descubrimos la adquisición de una conciencia femenina. Valeria Badano afirma: El discurso femenino en un lenguaje cerrado es capaz de reconocer los símbolos, pero también sufre el castigo de Prometeo, porque la palabra atada a las reglas de una convención no deja que “ella”, pueda ser escuchada, enunciada claramente.

Las luces en la sien sugiere un cambio, hoy, las escritoras escriben sobre su anatomía y su sensualidad como lo propusieron las feministas del siglo XX Lucy Irigaray y Mónica Withing.

EL ABANDONO

Es mi propósito mostrar que Terán aborda el tópico del fantasma erótico, típico de la poesía de Occidente, del amor cortés y un tema subversivo de Terán: el derecho que tiene la mujer de abandonar al amante. Habla del placer, del deseo y la sensualidad femenina, en su búsqueda de autenticidad. La poeta huye de las redes de Eros, pero en su interior, se deja llevar por el éxtasis. Paz afirma:

El erotismo es variación incesante, es invención… ingrediente constante… Doble faz del erotismo, fascinación ante la vida y ante la muerte ( La llama doble ).

El fantasma erótico heredado del siglo XV aparece en Terán, quien pretende impedir la entrada de los fantasmas, deleitándose en la fantasía erótica:

Díganle si que cuando el día muera

venga a mi cuarto a visitar mi cama

y que cabalgue sobre mí

sin verme el rostro/ sin decir su nombre (La plaza de los comunes)

Acuesto tu ropa

en la cama

la pongo debajo

de la puerta.

Para que no se cuelen los fantasmas. (Las luces en la sien)

LAS FANTASÍAS

Octavio Paz asevera: Las fantasías eróticas que provocan la aparición del fantasma van casi siempre acompañadas de experiencias físicas que —en Occidente, no en las civilizaciones orientales— se han visto como una mezcla de horror y de fascinación ( Las trampa de la fe ).

Este fantasma erótico la persigue y no ofrece resistencia:

¿Cuándo vendrás, amor,

a beber de mis pozas profundas…?

…Ven, amor

habita esta cueva

oscura de deseos (La plaza).

LA PASIÓN

Al respecto, el filósofo George Bataille afirma: En la locura de la pasión, dilapidamos recursos considerables. La voluptuosidad está tan cerca de la lapidación ruinosa que llamamos “muerte chica” al momento de su paroxismo ( El erotismo ).
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La metáfora “ven a beber de mis pozas profundas” podría parangonarse con el momento en que Leda, poseída por Zeus practica lo que Alberto Acereda llama cunnilinguis al analizar el famoso poema de Darío dedicado a Leda. Veamos el siguiente cuarteto:

¡Melancolía de haber amado,

junto a las fuente de la arboleda,

el luminoso cuello estirado

entre los blancos muslos de Leda!

(Los cisnes, Cantos de vida y

esperanza y otros poemas).

La poeta sufre de la “Ansiedad de la influencia” como afirma Harol Bloom: Para analizar un poema es imperante indagar en sus precursores… No significa la transmisión de ideas e imágenes de los poetas anteriores a los posteriores, es decir, es algo que sucede, sea directa o indirectamente (la traducción es mía).

Adicionalmente, ahora es la mujer la que abandona al hombre, y no al contrario. Para la poeta es una subversión legítima, revela un ejercicio de libertad escritural y de conciencia:

¿Dónde se fue el amor

cada una de las doscientas semanas

que estuve al lado tuyo

apaciguando el dolor

haciendo más agudo el grito?

¿Cuándo se agotó la paciencia, mi ternura?…

(Las luces……)

Resumiendo, Milagros Terán entra por la puerta grande de las poetas nicaragüenses al escoger el tema erótico, tema tabú para la mujer. La poeta leonesa expresa la sensualidad femenina con imágenes que aluden a la experiencia amorosa y sexual de la mujer considerando que el placer femenino es legítimo.

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COMENTARIOS

  1. César Augusto Bravo Vargas
    Hace 14 años

    ¡Erótica! ¿O Vulgar?

    Escribir mal es la enfermedad de nuestro Siglo. El virus de la literatura chatarra lo ha infectado todo. Sus síntomas aparecen por todas partes. Muchos libros, varias revistas y los rotativos nacionales, son los portadores de la poliomielitis que afecta el sistema nervioso central de nuestra creación literaria. Los tabloides transmiten la pandemia lanzando de manera sistemática un bombardeo de escritos de lamentable calidad. Basta leer la sección de “cultura” de

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