Querida Nicaragua: Don Daniel le puso la tapa al pomo. Completó toda una faena perfectamente calculada, dejando en sus cargos a todas sus fichas en los poderes del Estado. Suyos y bajo su voluntad están todos y cada uno de los integrantes del poder ejecutivo. Ministros, viceministros, financieros, presidentes de entes autónomos, embajadores, a quienes nombra violando la ley, sin que estos sean ratificados por la Asamblea Nacional.
Sin embargo, inexplicablemente, y pensando en quién sabe cuántos planes ocultos, somete al Congreso Nacional y naturalmente aprueba la aplanadora orteguista, el nombramiento del ingeniero agrónomo Manuel Coronel Kautz, como presidente de una supuesta corporación de un supuesto canal interoceánico.
Suyos y bajo su voluntad están la inmensa mayoría de los señores diputados en el Congreso Nacional, 63 de 92, con lo cual don Daniel puede aprobar cualquier tipo de ley con solo hacerle una seña a su principal operador político en ese poder del Estado, que es don Edwin Castro y el resto de operadores orteguistas.
Suyo es el poder judicial, donde la inmensa mayoría de los magistrados reciben sus instrucciones y los que no lo hacen bajan dócilmente la cabeza, o no escuchan o se hacen los desentendidos. Suyos son la inmensa mayoría de los jueces a los que conocemos por los monstruosos fallos que emiten, como el del crimen atroz de San José de Cusmapa, donde asesinaron impunemente a tres campesinos, dejando una viuda acongojada y a una madre con hijos menores sin el apoyo de su padre. La sentencia impuesta a los criminales, que llegaron borrachos a medianoche y que son miembros del partido de gobierno y de la Policía Nacional, fue tan ridícula que retrata de cuerpo entero la indolencia e irresponsabilidad del poder judicial en manos del orteguismo.
Suya es la Contraloría General de la República, organismo que carece de fondos para investigar las denuncias, según ha declarado su propio presidente, convirtiéndose en un ente burocrático, para entre otros menesteres recibir las declaraciones de probidad de aquellos funcionarios que quieran presentarlas.
Hay una notoria influencia de don Daniel en el Ejército y Policía Nacional. El mismo Ortega lo demostró públicamente al tomar posesión de la presidencia en 2007 y juramentar de nuevo a cada uno de los jefes de estos organismos y recordarles y recalcarles su origen sandinista.
Pero la posesión total y más importante de don Daniel la tiene en el Consejo Supremo Electoral, donde el doctor Roberto Rivas Reyes, conocido por su enorme habilidad en la fabricación de fraudes electorales, es el presidente de ese poder del Estado y hombre de confianza de don Daniel. Tiene un riquísimo currículo de fraudes electorales y de trampas para ocultar cédulas y jugarretas con los padrones electorales.
En estas elecciones municipales todo lo tiene preparado para “ganar”. Es por esto que está invitando a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que venga una vez más a observar las elecciones sabiendo que por todas partes verán muchachos votando masivamente a favor del orteguismo, sin saber que estos recibieron sus cédulas en sus casas con obsequios de gorras, camisetas, y dinero, y que fueron invitados a observar en pantalla gigante la Eurocopa.
Pan y circo pero aquí no hubo pan.
El autor es director general de Radio Corporación.
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