Carlos Mario Márquez
SAN SALVADOR/AFP
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) iniciará el martes en El Salvador su nuevo período bienal de sesiones, en el que impulsará la búsqueda de un desarrollo económico con crecimiento de empleo, igualdad y sostenibilidad ambiental.
Delegados de 44 países miembros y ocho asociados participarán hasta el viernes en el 34 período de sesiones de la Cepal, que será inaugurado por su secretaria ejecutiva, la mexicana Alicia Bárcena, y el presidente salvadoreño, Mauricio Funes.
En la reunión bienal, la cita más importante del organismo de Naciones Unidas, la Cepal presentará la propuesta «Cambio Estructural para la Igualdad», que propugna un «Estado distinto» que tome «un camino concreto hacia el crecimiento a largo plazo.
La reunión apunta a definir «un Estado que adopte políticas industriales orientadas a dotar de mayores capacidades y competitividad a actividades con potencial de especialización e incorporación de progreso técnico, y que diversifique la estructura productiva» con sectores «de alta productividad y mayor eficiencia ambiental», dijo Bárcena en un comunicado.
La región requiere de «una institucionalidad robusta, eficiente, capaz de regular, orientar, seleccionar e incluso financiar gran parte» de proyectos de desarrollo, según el documento que servirá de base a las sesiones.
En ese sentido, añade, el papel del Estado será clave en «concertar» a los diversos sectores para plasmar «pactos sociales que garanticen voluntad y sostenibilidad» en la nueva visión de desarrollo.
Las economías en desarrollo, según el informe, se caracterizan por presentar una «fuerte heterogeneidad», con una parte significativa de la fuerza de trabajo en condiciones de «informalidad o en actividades de subsistencia».
Hasta ahora, advierte la Cepal, «ningún país de América Latina y el Caribe ha logrado en el largo plazo la combinación virtuosa entre un elevado crecimiento del empleo y la productividad, condición necesaria para superar la pobreza y la desigualdad».
Tras resistir los embates de la volatilidad mundial, Latinoamérica podría cerrar 2012 con un crecimiento económico promedio de 3,7%, según el organismo.
Para la CEPAL, a la región le ha costado retomar el sendero del crecimiento después de la crisis de la deuda sufrida a comienzos de los años 80 del siglo pasado.
Las positivas tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzadas entre 2003 y 2010, de 3,8% en promedio regional, no lograron equipararse a las de la década de los años 70, de 5,7%.
Según la Cepal, remontar «las trabas» que impiden a la región dar un salto hacia el desarrollo con igualdad y sostenibilidad ambiental pasa por diversificar las economías con políticas industriales, macroeconómicas, sociales y laborales activas.
Mientras las mayores rentabilidades estén asociadas a actividades con menor intensidad de conocimiento, como la extracción de recursos naturales, la estructura productiva se mantendrá «bloqueada», por lo que «urgen» políticas estatales que «premien» la innovación, estimó la Cepal en su propuesta.
La «llave maestra» para alcanzar ese desarrollo, agregó, está en hacer transformaciones «cualitativas» en la estructura productiva de la región, que impulsen la «sostenibilidad ambiental», «actividades intensivas en conocimiento y de rápido crecimiento de la demanda», para «generar más y mejores empleos».
De acuerdo con la Cepal, la propuesta da continuidad a la lanzada en el pasado período de sesiones en 2010 en Brasilia, cuando se analizaron las perspectivas de la economía regional luego del estallido de la crisis financiera internacional.