Sergio León C.
- 60,000 habitantes, aproximadamente, hay en el Bluefields y en el casco urbano hay nada más tres centros de salud y un hospital regional, para atender a esa población.
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El centro de salud del barrio Pancasán, de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), escapó de ser incendiado por un grupo de jóvenes que intoxicados por algún tipo de drogas se introdujeron a ese edificio y le prendieron fuego a unas cortinas.
“Más bien nosotros tenemos que humillarnos a los delincuentes, no tengo armas para defender, aquí tenemos que aguantar para ver adónde llegamos”, declaró el guarda de seguridad Juan Valle Manzanares, con 12 años de trabajarle al Ministerio de Salud (Minsa).
La doctora Azalea González, responsable de ese puesto de salud, lamentó que los trabajadores de esa unidad reciben casi a diario amenazas de muerte por “algunos delincuentes”.
“Fueron unos muchachos que entraron y estaban consumiendo drogas o cigarrillos, introdujeron sus manos por las persianas y le prendieron fuego a las cortinas, se incendió por dentro, pero los vecinos del lugar vieron y controlaron el fuego”, denunció González.
MILES DE ATENCIONES
El caso ocurrió el sábado. “Fue intencional, quisieron hacer daño, afortunadamente el fuego no alcanzó el tanque de gas”, nos informó la funcionaria del Minsa.
González adelantó que atienden a una población superior a los seis mil pacientes de los barrios Pancasán y Loma Fresca.
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