“Mirémonos al espejo”

Mari Carmen Forgach Marcor es una guerrera que lucha contra el cáncer de mama en México. Aunque nunca ha vivido de cerca la experiencia con la enfermedad, anima a las mujeres a mantenerse alertas frente a este mal que no discrimina ni a mujeres, ni a hombres. Ella es la directora y fundadora del Grupo Por-Salud Mamaria (Prosama) en México. Recién estuvo en nuestro país para participar en el primer Congreso Internacional sobre Cáncer de Mama

Auxiliadora Rosales

Mari Carmen Forgach Marcor es una guerrera  que lucha contra el cáncer de mama en México. Aunque nunca ha vivido de cerca la experiencia con la enfermedad, anima a las mujeres a mantenerse alertas  frente a este mal que no discrimina ni a mujeres, ni a hombres. Ella es la directora y fundadora del Grupo Por-Salud Mamaria  (Prosama) en México. Recién estuvo  en nuestro país para participar  en el primer Congreso Internacional sobre Cáncer de Mama

¿Qué la motivó a luchar contra el cáncer de mama?

Contrario a lo que se podría pensar, no soy sobreviviente de cáncer mamario. Estoy relacionada porque mi esposo y uno de mis hijos son cirujanos oncólogos y he visto muy de cerca cómo esta enfermedad agrede a las mujeres y a los hombres también, aunque en menor grado.

Yo trabajo en la parte administrativa en una clínica multidisciplinaria con mi familia y vimos la necesidad de ayudar a las pacientes de escasos recursos, y la urgencia de establecer un grupo de apoyo para que las pacientes diagnosticadas, las que están en plan de cirugía y quimioterapia, tuvieran un lugar donde intercambiar ideas con otras señoras que ya han pasado por esa experiencia y que han mejorado su calidad de vida y su aceptación con el tratamiento.

Estoy en contacto directo con esas mujeres desde hace 25 años, con una línea telefónica abierta. Ellas dicen que con solo hablar conmigo se sienten mejor y con el tiempo uno se da cuenta de que las necesidades que tienen son muchas y no solo son emocionales por el hecho de ser diagnosticadas con cáncer mamario, sino también físicas, por todos los tratamientos a los que son sometidas. Pero ellas pueden convertirse en líderes que alcen la voz de alerta a otras mujeres, para que puedan chequearse a tiempo y prevenir la enfermedad.

¿Cuál es su trabajo como directora y fundadora del Grupo Por-Salud Mamaria (Prosama)?

Hemos conformado un grupo de apoyo que nos reunimos una vez a la semana y hacemos presentaciones sobre el cáncer mamario: cómo tiene que prevenirse, factores de riesgos, incidencia de cáncer, pero también se habla de la necesidad de la mamografía, que según nuestro Ministerio de Salud, se debe hacer cada dos años, pero nosotros creemos que debe ser anual. También hablamos del tamizaje y cómo deben tocarse los senos. Esto lo impartimos en todos los sitios: iglesias, escuelas, universidades y a nivel de empresas con diferentes compañías. De igual manera, damos entrevistas para los diferentes medios y también buscamos financiamiento para casos de extrema pobreza y así cubrir todo el tratamiento, hasta la reconstrucción.

¿Qué tiene que buscar una mujer en sus senos?

Son varias señales que te dan el alerta. Entre ellas: hundimiento del pezón, erosiones en la piel, sangrado por el pezón, un bulto, un nódulo, una bolita, venas resaltadas en las mamas, piel rugosa o piel de naranja, mama enrojecida, cambio de temperatura en la mama y el crecimiento desordenado de una de ellas.

Considero que las mujeres debemos hacer un alto en nuestra vida diaria y darnos un tiempo para vernos al espejo y notar si hay cambios en los senos. Sucede que las mujeres no nos vemos en el espejo. Cuando salimos del baño, solo nos ponemos crema y vamos corriendo, pero tenemos que aprender a vernos para saber si hay cambios. La hora del baño es un momento importante para hacerse la autoexploración, tocarse con la espuma del jabón y ponerse en diferentes posiciones es indicado.

¿Qué pasa cuando no hay ninguno de esos síntomas?

Por eso tratamos de concienciar a las mujeres para que desde los 35 años se realicen ultrasonidos y una mamografía de base, para que cuando llegue a los 40 años tenga cómo comparar, y de los 40 en adelante ir todos los años al médico a su revisión clínica.

¿Qué es lo más importante en esta lucha?

La exploración mensual de la mujer, el chequeo anual, el buen estilo de vida. Está comprobado que si la persona hace una buena dieta y ejercicios diarios tiene menos posibilidades de sufrir de cáncer mamario. Las mujeres sedentarias tienen más probabilidades de desarrollar cáncer mamario, también se ha demostrado que la metástasis también se previene con buena dieta y ejercicios.

Nosotras cáncer de mama archivo

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