Eddy López Hernández
Las tomas de tierras en las áreas públicas y privadas se han convertido en una epidemia en León. Solo en la cabecera se reportan ocho tomas y una en El Jicaral y hay quienes aseguran que se trata de un negocio redondo.
Hasta la fecha no hay intención de las autoridades del Estado de desalojar a estas personas, aunque ya hay denuncias de las tomas ante la Policía de León.
A diario la población leonesa se queja en los medios radiales locales, denunciando que la toma de tierras es un negocio de varios dirigentes que se han dedicado a organizar grupos para usurpar propiedades y luego venderlas.
Recientemente más de veinte manzanas de tierra al suroeste de León, en propiedades privadas y del Estado, fueron usurpadas. Esa zona ha sido invadida por más de 1,500 familias, algunos asentamientos ya tienen nombres, uno de ellos se llama “Comandante Tomás Borge segunda etapa”.
Los tomatierras alegan que decidieron asentarse en las propiedades porque tienen necesidad de un terreno. Cabe destacar que Pablo Ventura, delegado de la Procuraduría General de la República, ha sido señalado en reiteradas ocasiones de supuestamente apoyar a varios grupos de tomatierras. LA PRENSA trató de buscar su versión, pero dijo que no estaba autorizado para hablar al respecto.
Luis Alberto López, uno de los líderes del grupo que se tomó más de veinte manzanas de tierra al suroeste de León, dijo que le han solicitado a la PGR la legalización de las propiedades. “Son tierras que han permanecido abandonadas por muchos años, nadie las ha reclamado y necesitamos donde vivir”, expresó.
Según Marcos Aurelio Gallo, representante de tres asentamientos en ese sector, la mayoría de las personas que tienen tomadas las propiedades son necesitadas y no hay ningún negocio a como se rumora. También dijo que sostuvieron una reunión con el delegado de la PGR en donde supuestamente les expresó que tienen el compromiso de legalizar esas tierras y recibir títulos de propiedad.
TOMAS ANTERIORES
En enero de este año, unas doscientas personas se tomaron una propiedad de veinte manzanas en la cercanías del cementerio El Zapote, en el barrio Sutiaba y supuestamente le pertenece a una empresa privada.
Contiguo a la urbanizadora Génesis, carretera Poneloya, unas sesenta personas se tomaron nueve manzanas de tierra. Esta es una propiedad del Estado, pero las autoridades de la PGR se han quedado calladas.
En mayo, nueve familias de la comunidad El Platanal, se tomaron un lote contiguo a Enatrel. En este caso las autoridades de la PGR intentaron persuadir a los precaristas, pero estos no salieron del lugar. Otra toma se reportó el 5 de mayo en un lote de siete manzanas ubicadas de la entrada al Fortín de Acosasco, 500 metros al sur, donde 200 personas ocuparon el sitio que pertenece a una empresa privada.
Del Instituto Técnico La Salle, un kilómetro al oeste, camino a la comunidad Abangasca, el 9 de mayo unas 125 personas, entre ellas excombatientes y pobladores de Sutiaba, se tomaron ocho manzanas, parte de la propiedad es del Estado y otra es privada.
El 10 mayo, cuarenta personas lideradas por un grupo de retirados del Ejército se tomaron la antigua pedrera carretera a Poneloya perteneciente al Estado, administrada por la Alcaldía de León, con un área de seis manzanas.
El 7 de marzo un grupo de personas se introdujo al inmueble conocido como Rancho Bimbe, en el municipio de El Jicaral y hasta el momento se resisten a salir.
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