Gloria Picón Duarte
25.27 por ciento se verificó esta vez, según el Consejo Supremo Electoral (CSE).
14.2 por ciento fue la participación, según un informe preliminar del Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade).
20 por ciento ha sido la participación histórica máxima, según Ipade.
[/doap_box]
Mientras celebraba el vigésimo tercer aniversario de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, el martes por la noche, el presidente inconstitucional Daniel Ortega bendijo los resultados que el Consejo Supremo Electoral (CSE) presentó sobre la participación en el reciente proceso de verificación ciudadana, del 28 y 29 de julio, previo a las elecciones municipales del 4 de noviembre. Según Ortega, la cifra es “superior en comparación a otros años”.
Sin embargo, tanto el Partido Liberal Independiente (PLI) como el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) han señalado que la participación no superó el diez por ciento, aunque el CSE sostiene que se verificó un 25.27 por ciento de la población con edad para votar.
Un informe de la red de observadores electorales de Hagamos Democracia, distribuidos en diferentes municipios del país, confirma que la participación fue escasa.
Incluso, afirma que en algunos municipios ni los militantes del Frente Sandinista, que contaban con toda una logística del partido de Gobierno y se han caracterizado por ser muy disciplinados, fueron a verificarse debido a las pugnas internas por los “dedazos” de la pareja presidencial para nombrar a los candidatos a alcaldes, vicealcaldes y concejales de los municipios.
Además, el informe detalla que en algunos lugares hubo conflictos. Por ejemplo, en el municipio de Diriomo, de Granada, el miembro del PLI en el Consejo Electoral Municipal (CEM) fue amenazado con ser expulsado de su cargo por los otros dos miembros de esa estructura del sistema electoral.
En Estelí, Carmen Cruz, jefa de ruta municipal del PLI, también indicó que la participación fue bien pobre y lo atribuye a que los ciudadanos no tienen “credibilidad en el Consejo Supremo Electoral (CSE), porque es corrupto”.
Según Hagamos Democracia, también hubo obstáculos para la fiscalización del proceso.
Cruz denunció que en su caso tenían “un miembro del PLI en cada Centro de Votación y estos fueron acosados por parte de personas del consejo electoral”.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A