Mujica con oscuro pasado
De pronto, el presidente uruguayo José Mujica Cordano aparece en las redes sociales como un ejemplo de persona y de presidente a seguir, todo esto porque semanas atrás se divulgó una información acompañada de una foto al lado de su viejo “vocho” y cuyos titulares decían que José Mujica es el presidente más pobre del mundo. En esta información que apareció en todos los periódicos internacionales se decía: “De acuerdo con un estudio, el sueldo del presidente José Mujica es de 12,500 dólares mensuales, una remuneración elevada por su cargo de funcionario público. Pero Mujica dona el 90 por ciento de sus ingresos a fondos de ayuda social, lo que lo deja con alrededor de 1,250 dólares para sus gastos personales”.
“Con ese dinero me alcanza, porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos”, dijo Mujica en entrevista con el diario español El Mundo. La esposa del presidente, senadora Lucía Topolansky, también dona parte de su salario a esta causa”. Mujica, “el presidente más pobre del mundo” como ha sido llamado por algunos, vive en una granja junto con su esposa en las afueras de Montevideo, en Rincón del Cerro. Mujica se mostró conforme con la vida que lleva y aseguró que prefiere mantener “la vida de siempre, en una casa sencilla, con la ropa y los amigos de toda la vida”.
Lo anterior resulta admirable y puede hacer pensar a algunos que es un ejemplo para aquellos otros gobernantes que viven rodeados de lujo y opulencia.
Sin embargo, debemos recodar que no toda su vida fue ejemplar, muchos ignoran que el señor Mujica tuvo una vida pasada oscura, de violencia, asesinatos y cárcel. Mujica fue junto con Raúl Sendic fundador del Movimiento de Liberación Nacional, más conocido como los Tupamaros, un grupo de izquierda radical que mantuvo la guerrilla urbana durante varios años. Mientras “El Pepe”, como le gusta que le llamen, militó en el grupo de los Tupamaros utilizó otro nombre, José Antonio Mones Morelli, el nombre de guerra así como el alias de “Emiliano”.
Wikipedia nos dice que Mujica fue apresado cuatro veces y que en dos oportunidades logró fugarse de la cárcel de Punta Carretas. “En total, Mujica pasó casi 15 años de su vida en prisión. Su último período de detención duró trece años, entre 1972 y 1985, siendo particularmente duro”. Nos dice además que el exguerrillero Mujica “salió en libertad, beneficiado por la Ley n.15.737 del 8 de marzo de 1985, que decretó la amnistía de todos los delitos políticos, comunes y militares conexos con estos”.
Toda esta experiencia al parecer transformó a “ El Pepe”, que luego se metió a político, fundó un partido, fue diputado, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca y el 1 de marzo de 2010 este exconvicto y guerrillero se convirtió en el presidente de Uruguay.
Carlos Vílchez Navamuel
Intención de dividir la Iglesia
Parece que el inconstitucional presidente Daniel Ortega no está conforme con tener el control de todos los poderes del Estado, —aunque sean de facto gracias al pacto con Arnoldo Alemán— apoderarse de una aplanadora de diputados en la Asamblea Nacional, que puede hacer las reformas y leyes a su gusto y antojo. Eso que le dicen repliegue, impidió el tránsito colectivo y particular de los vehículos que venían del sur hacia Managua, obligándolos a ir hasta Tipitapa, para llegar a la Carretera Norte. La utilización de miles de policías en un acto partidario le ocasiona un gasto al país.
A los dictadores les gusta hacer ostentación de poder, para aparentar que tienen respaldo popular, pero también son represivos. Una evidencia de esto fue cuando trabajadores de la Alcaldía, en la madrugada del 19 de julio, agredieron a los jóvenes que protestaban frente al Consejo Electoral de Metrocentro pidiendo la destitución de los magistrados de facto. Así celebran su aniversario los orteguistas.
El pecado más grave de Ortega es que ha dividido a varias iglesias evangélicas, intentó dividir a la Iglesia católica, con el apoyo de quien fuera arzobispo de Managua, a quien quisimos mucho y aún ante sus errores lo apreciamos, lo mismo que a unos cuantos sacerdotes. Después lo ha intentado nuevamente, al mandar a sus diputados a sesionar a León, en las festividades de la imagen de Mercedes, patrona de los leoneses, para aparentar ser católico.
A la Iglesia católica no se le puede engañar, porque está bajo la protección del Espíritu Santo. El Vaticano acostumbra a hacer traslados de sus obispos y sacerdotes. Recientemente trasladó a monseñor Jorge Solórzano de Matagalpa a Granada y nombró en Matagalpa a monseñor Rolando Álvarez. Ahora podría nombrar al obispo de Chontales, monseñor Sócrates René Sándigo, obispo de León, y a monseñor Bosco Vivas Robelo, obispo de Chontales. Los traslados son oportunos y muy sabios.
Por las intenciones de Ortega de dividir a la Iglesia católica puede recibir un castigo, mientras más daño haga al pueblo de Nicaragua y a la iglesia católica, más grande será su castigo.
Luis Solórzano, Granada
Palabras mágicas
Es una película de la cineasta nicaragüense Mercedes Moncada, y un orgullo para el género femenino, porque ha sido una mujer la persona capaz de describir y expresar una inmensa tristeza, decepción y dolor, a través de una pieza cinematográfica realmente hermosa. Lo que se dijo tiene sabor amargo; sin embargo las imágenes que se guardan en la memoria son impactantes por su belleza y dramatismo; el lago de Managua, un anaranjado atardecer, la terremoteada Catedral de Managua, el volcán Santiago, un gato enfermo caminando entre zopilotes, etc.
Las imágenes, potentes por su balance estético y carga emocional, hacen posible asimilar y comprender el sentimiento de frustración y desencanto que la autora persigue transmitir. Cumplió su objetivo; la película deja claro el trauma que significó para una niña de 8 años que creció con la revolución sandinista y además creyendo en ella, que el FSLN perdiera el poder en 1990 y peor aún la farsa en lo que hoy se ha convertido el partido, su dirigencia y sus seguidores.
Palabras mágicas no pretende decir lo que todos piensan, ya que es una visión muy personal de la autora, más bien una confesión pública de lo que para ella, ahora una mujer de 40 años, antes una niña, fue crecer con la Revolución Popular Sandinista. Su crítica, bastante objetiva por cierto, es acertada y es hecha con mucho respeto y tristeza, igual como lo haría una madre a su hijo que está en drogas; que va por mal camino y que comprende que no hay salida para escapar de un final fatal.
Palabras mágicas es una película que todo nicaragüense, principalmente la juventud actual, debería ver y apreciar.
María José Zamora Solórzano
El lenguaje oral y escrito
Si bien, se dice que un cuento abre la mente al niño por transmisión oral que escrita, también es cierto que las grandes civilizaciones han sido rescatadas por el lenguaje escrito, y con la escritura tiene más preámbulo de esparcirse más, y llegar más a la imaginación del niño que con los errores del habla.
El lenguaje oral tiene diversas maneras de errar en una historia, como por ejemplo cuando hacemos una mala pronunciación fonética, un fonema mal pronunciado provoca un error de comprensión, además el lenguaje oral en un cuento provoca diferente comprensión, o sea recepción, y transmisión, que escrito.
Si es cierto que el lenguaje escrito tiene varias maneras de interpretarse, pero a la vez tiene una misma forma de transmisión o recepción. Que uno o más intérpretes podrían lograr discernirlo, es decir de cuatro personas que puedan interpretarlo una, no lo haría.
Mientras en el lenguaje oral las personas de acuerdo con lo que entiendan o sea interpreten, así es el cuerpo de la historia por ejemplo: Si una persona ve pasar a mengano con una blusa azul otro podría decir que fue negra, todo va a variar de acuerdo con lo que vio y escuchó. Así que si cuenta un cuento oral no va a ser lo mismo que un cuento escrito.
Lésther Alfaro, escritor
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A