Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La cuestionada “trocha Fronteriza”, como le llaman en Costa Rica es una carretera rural con pavimento de bajo volumen, pero con serios problemas en su construcción, señaló el informe Laboratorio de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (Lanamme).
Guillermo Loría, coordinador del programa de infraestructura del transporte del Lanamme, compareció esta mañana ante la Comisión de Ingreso y Gasto del Congreso que investiga la construcción de esta vía de 160 kilómetros cuestionada por supuestos actos de corrupción.
Laname realizó un estudio de la carretera en el mes de mayo, a raíz de señalamientos de corrupción de algunos funcionarios del Conavi. En la comparecencia, el experto volvió a señalar los errores en la construcción de la carretera fronteriza, como la falta de planos y hasta el uso de contenedores de camión para usarlos como puentes; pero también señaló que no es una trocha como le llaman los ticos, quienes con ese nombre pretenden minimizar su dimensión y el daño ambiental ocasionado en la zona fronteriza.
“Nosotros no encontramos un trocha. Encontramos una carretera rural con pavimento de bajo volumen, que tiene tramos con serios problemas que no cumplen con los estándares de proyecto para una construcción de este tipo”, indicó.
Esta carretera tiene una dimensión de 160 kilómetros, bordea al río San Juan y ha provocado daños a este río, según Nicaragua, pero en Costa Rica han descartado tal afectación.
“En el mismo decreto no se habla de trocha sino de construcción y habilitación para la seguridad nacional”, dijo Loría.
Entre los errores de la construcción el especialista señaló además del inadecuado uso de contenedores para puentes, algunos de los cuales colapsaron por las lluvias;, existen fallas en las alcantarillas que desembocan en el mal drenaje del agua.
“Se utilizaron alcantarillas de plástico que se utilizan en otros procesos, se les puso un material encima que no es el correcto y que con el tiempo se los traerá abajo”, señaló.
Otro problema detectado es que “el trazo topográfico no es profesional, parece que no fueron profesionales los que indicaron por dónde debía pasar la ruta y no hay balance en el terreno”.
“Si esta carretera era de emergencia, la ingeniería conoce cómo hacer rutas de emergencia, pero aquí no se aplicaron. Por mencionar un error, se han creado taludes inestables en toda la carretera. El ingeniero a cargo debía supervisar esto, esos taludes de repente se caen”, indicó Loría.
A juicio del experto, esta vía aún es salvable pero diputados de esta comisión criticaron que elevaría su costo. “Lo primero que hay que intervenir es el sistema de drenajes, este punto tiene muchos errores, que pueden terminar con la vida útil de la obra”, señaló.