Ramón Villarreal y Rosmalia González
Perla Gutiérrez, madre de la muchacha, sabía que algo andaba mal, porque la jefa de Alemán la había llamado preguntándole si a su hija se le habían “pegado las sábanas”.
[/doap_box]
Una joven de 22 años fue secuestrada por dos sujetos a eso de las 7:00 a.m. de ayer y tras ser conducida en un vehículo, amarrada de las manos, fue dejada abandonada en el centro de la ciudad de Rivas a eso de las 6:00 p.m. de ayer.
Aún no se sabe con certeza qué le robaron a la muchacha. La joven dijo que dos hombres la habían secuestrado y la obligaron a subir a un automóvil y luego la anduvieron con rumbo desconocido sin explicarle cuál era la razón de su retención.
La muchacha relató que cuando sus captores se detuvieron a buscar algo de comer, uno de ellos se quedó cuidándola en el vehículo y la golpeó con un libro en la cabeza, “y después me quedó viendo y dijo andate que te vamos a matar”, relató entre llantos.
Sin embargo, la joven corrió con suerte puesto que recibió una llamada telefónica en su celular, pero uno de los secuestradores le agarró su teléfono le sacó el chip y lo partió, pero curiosamente le regresó el teléfono.
Cuando la joven fue abandonada en el centro de la ciudad, caminó en busca de un ciber y llamó a su mamá por teléfono y luego la familia contactó a un amigo en Rivas, que fue a rescatarla al atrio de la iglesia San Francisco.
A eso de las 7:20 p.m. la Policía de Rivas no había recibido la denuncia, posiblemente por el nerviosismo que mostraba la joven.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A