Mauricio Vallejo Márquez
En el vientre el llanto no es llanto,
sino forma que flota
en la selva virgen por tocar,
al verse luz
ya la noche no es abrigo sino el diablo.
Y he querido razonarlo
sin hacer más que callar mi lengua
para no azotarme más,
sentada la paciencia en un sillón
no hace más que velar la noche
que devora a sus hijas las sombras,
¿Por qué no me he de levantar
y discutir con la luz?
Si solo soy un hombre.
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