CARACAS/AFP
El presidente Hugo Chávez rechazó ayer las acusaciones de Paraguay contra el canciller Nicolás Maduro sobre una supuesta “intervención” en la crisis por la destitución del expresidente Fernando Lugo, y ordenó el retiro de sus agregados militares en Asunción.
“A Nicolás (Maduro) lo acusan de estar fraguando un golpe en Paraguay o de que se reunió con generales paraguayos. Claro que los generales estaban ahí (…) y él estaba con los demás cancilleres cumpliendo una misión de la Unasur”, en medio de la crisis, dijo Chávez en un discurso ante la Asamblea Nacional.
“Ordené que (los agregados militares) se trasladaran a Buenos Aires porque hay amenazas hasta de muerte, amenazas contra nuestra gente en la embajada acusándonos de que está preparando un golpe” en Paraguay, indicó Chávez en el discurso realizado con ocasión del 201 aniversario de la declaración de la Independencia de Venezuela.
El miércoles Paraguay ordenó el retiro de su embajador en Venezuela y declaró “persona no grata” al embajador de Caracas en el país, José Javier Arrúe de Pablo, tras considerar que Maduro realizó una “grave intervención” durante la crisis desatada por la destitución de Lugo.
Chávez, que consideró la destitución de Lugo como “un golpe de Estado”, desestimó las denuncias contra Maduro y rechazó que el gobierno paraguayo difundiera un “vídeo (de seguridad) descontextualizado”, en el que aparecen Maduro y Prado junto a los comandantes militares de las tres armas, pocos minutos antes de conocerse el veredicto del juicio político.
Chávez también acusó a “senadores paraguayos”, sin decir nombres, de haber pedido dinero a su gobierno para desbloquear el ingreso de Venezuela al Mercosur, que fue aprobado el 29 de junio luego de que Paraguay fuera suspendido.
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