Agencias
Es muy agradable recibir visitas en casa, pero lo es aún más cuando se cuenta con todas las condiciones para atenderles como merecen. Uno de los puntos esenciales es brindarles un lugar cómodo para dormir, pues no es tan sencillo dejar que los invitados pasen la noche en un colchón inflable o una colchoneta.
La mejor solución la proporciona un sofá-cama. Es un asiento confortable para dos o más personas con respaldo y antebrazo que puede convertirse en cama.
Este debe brindar una comodidad óptima mientras se utiliza como asiento, y confort total al momento de utilizarlo como cama.
Si además esto luce bien, podemos afirmar que se trata del sofá-cama perfecto, sobre todo en los ambientes reducidos, ya que resulta ideal por su doble función. Es importante que escojas el diseño de acuerdo con los colores y estilos que tienes en la sala o en el cuarto, según donde lo vayas a ubicar.
De acuerdo con sus características, puedes elegir el que mejor se adecue a tus necesidades. Puede ser tradicional, que es el sofá que tiene debajo una estructura donde se encuentra la cama. Tiene la ventaja que se puede dejar la cama ordenada mientras se cierra y se usa como asiento durante el día.
También está el sofá extensible. El asiento y el respaldo son una misma pieza que se despliega horizontalmente. Y el sofá extraíble oculta la cama bajo la apariencia del sillón; basta quitar los cojines y tirar de un mecanismo para conseguir la transformación.
Es muy importante que antes de comprar un sofá cama verifiques la resistencia del mueble, la durabilidad de los materiales y que la tela sea lavable, porque de lo contrario tendrás que darle un mantenimiento especial de limpieza, sobre todo si tus invitados varían.
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