Judith Flores
El líder de la oposición Eduardo Montealegre Rivas dijo ayer que existe un déficit institucional en el país y haciendo una reseña de los avances logrados en Nicaragua, de 1990 a 2006, habló del retroceso que ha tenido el país durante la administración Ortega, pese a que lo recibió con logros alcanzados por las administraciones previas en materia macroeconómica, y al apoyo económico que recibe de Venezuela y del Cafta.
“¿Qué pensará un compatriota nicaragüense aquí en Estados Unidos cuando ve que un narcotraficante consigue en dos días una cédula pagando miles de dólares, y ellos pasan años sin conseguirla?”, criticó Montealegre.
Por su parte el presidente de la Cámara de Comercio Americana del Caribe y América Latina, (Aaccla), José Orive, se pronunció a favor de que Estados Unidos apruebe el waiver a Nicaragua.
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“Creo que hemos crecido de una manera insuficiente, frágil y creo que lo que no se mencionó es el gran crecimiento que ha habido en los precios de nuestros productos de exportación que definitivamente ha ayudado, pero desafortunadamente no en gran aumento de volumen, que sumado al crecimiento de la población el incremento de la mejoría per cápita no es comparable con las cifras absolutas y eso se ve en el reinicio del éxodo de los nicaragüenses al exterior en busca de mejores oportunidades”, indicó Montealegre en Washington durante el foro: La Economía en Nicaragua: Oportunidades para el Crecimiento, organizado por Association of American Chambers of Commerce in Latin America (Aaccla).
INSTITUCIONES SE HAN PARTIDARIZADO
En el aspecto social señaló que los programas del Gobierno son asistencialistas con clara vinculación partidaria, pero a su juicio el deterioro mayor se observa en el ámbito institucional.
“Hay un profundo deterioro, las instituciones se han partidizado y por ende se ha perdido la credibilidad y la capacidad de ellas para cumplir su función. Creo que parte de ese retroceso institucional es el deseo de perpetuar un régimen personalista al margen de la ley y la voluntad popular”.

Montealegre no dejó escapar la oportunidad en ese foro para hablar sobre los dos fraudes electorales, la reelección inconstitucional de Ortega, la falta de credibilidad de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), y la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y funcionarios de otros poderes del Estado que funcionan con términos vencidos; y la carencia de garantías para ir a los próximos comicios municipales a efectuarse en noviembre próximo.
Otro tema que salió a luz fue los vínculos de altos funcionarios del poder electoral y judicial con el crimen organizado, que a su criterio no abona al crecimiento del país y por ende cree necesario el restablecimiento de la institucionalidad. “Debe ser un tema de agenda nacional por el bien de los nicaragüenses, de los potenciales inversionistas y por el bien de los que ejercen el poder —actualmente— en Nicaragua”, enfatizó.
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