- US$96 dólares gastan los padres de familia por estudiante cada año. Pese a la gratuidad educativa que hay en el país, desde el 2007, los padres resienten el gasto y optan por sacar a sus hijos de la escuela.
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Otros motivos de la deserción escolar, además de la pobreza, son la lejanía de la escuela, los problemas familiares y enfermedades crónicas o discapacidades. Asimismo el trabajo infantil y el desinterés de los estudiantes.
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25% culmina el segundo grado de primaria en la zona rural. La deserción obedece a la baja calidad educativa y falta de materiales didácticos, que ocasionan desmotivación entre los estudiantes.
15% por ciento aprueba el cuarto grado, según las cifras oficiales. Los otros grados, quinto y sexto, tienen índices de deserción más altos.
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Jeniffer Castillo Bermúdez
Lucía López tiene 14 años, un hijo y otro que en dos meses estará entre sus brazos. Esta adolescente llegó hasta cuarto grado de primaria.
La pobreza la obligó a abandonar la escuela, al igual que sus otras dos hermanas que no tienen más de 20 años y también son madres. Ninguna trabaja porque ni siquiera aprobaron el sexto grado de primaria.
En el país solo el 60.4 por ciento de los alumnos que entran al primer grado sobreviven al sexto grado de primaria, según las cifras más recientes que son del 2010, cuando inició la Batalla por el Sexto Grado de Primaria, que busca mejorar este porcentaje en dos años, de acuerdo con la Estrategia Nacional de la Educación.
No obstante, si se considera solamente a la población meta de la educación primaria, que es la que tiene entre seis y 12 años, la tasa real de sobrevivencia al sexto grado en Nicaragua es del 39.1 por ciento, una cifra similar a la que publicó la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en el 2009.
El promedio centroamericano de sobrevivencia escolar supera el 75 por ciento y en Latinoamérica está por encima del 80 por ciento. En ambas Nicaragua está en desventaja.
Aun así el propósito del Ministerio de Educación (Mined) es aumentar la cantidad de niños que ingresan a la escuela, según dijo el viceministro de Educación, José Treminio, a finales del año pasado.
El investigador Charles Grisbi, por su parte, dijo que el mayor obstáculo es evitar que los niños abandonen las aulas o que la matrícula escolar se “desgrane”, como lo advierte el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp) en su estudio La Educación Primaria en Nicaragua.

El “desgrane de la matrícula escolar” es la pérdida de matrícula que la educación primaria experimenta en el transcurso de los años para un grupo de estudiantes que inician sus estudios y no logran terminarlos en el tiempo estimado.
PRIMEROS GRADOS SON LOS MÁS CRÍTICOS
Los tres primeros grados de primaria son los que registran los más altos índices de deserción escolar, según el Ieepp.
Asimismo en los tres primeros grados de primaria se concentran los más altos índices de repitencia escolar. En la zona rural, el 47 por ciento de los alumnos repite una o más veces, según cifras del Mined.
Para evitar estos resultados el Ieepp propone la realización de pruebas que permitan evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje y corregir las deficiencias antes de que los estudiantes deserten o repitan el año escolar.
En Nicaragua se carece de un examen de bachillerato, que en países de Centroamérica se utiliza para medir el nivel de conocimientos con el que egresan los bachilleres de las escuelas.
Asimismo plantean una revisión de las modalidades escolares que se ofrecen en el país, principalmente en las zonas rurales, donde el trabajo infantil y la pobreza son los principales obstáculos.
Los índices de deserción escolar en las zonas rurales son más graves.
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