Seattle/Ap
El torpedero Brendan Ryan se asomó al salón de entrevistas en el camerino y le dijo a su usualmente estoico manager que disfrutara la gesta que sus Marineros de Seattle acababan de lograr.
“Está bien sonreír entrenador, acabamos de tirar un no-no (no hitter)”, le gritó Ryan al manager de Seattle, Eric Wedge, quien sonrió ante la ocurrencia.Hubo bastantes sonrisas el viernes por la noche en el camerino de Seattle, principalmente porque muchos fueron partícipes del tercer partido sin hits en la historia de los Marineros.
Kevin Millwood lanzó seis entradas sin hit antes de salir del montículo por una lesión en la ingle, y luego cinco relevistas mantuvieron a los Dodgers de Los Angeles en blanco hasta que Tom Wilhelmsen cerró el triunfo 1-0 para sumar su tercer rescate del año.
Fue el tercer no-hitter de la temporada en las mayores, luego de los que consiguieron Johan Santana (Mets), Jered Weaver (Angelinos) y Philip Humber (Medias Blancas).
También fue el segundo no-hitter del año en el estadio Safeco Field de Seattle, donde Humber lanzó su joya en abril.
El 10 no-hitter combinado en la historia de las mayores empató el récord de seis lanzadores y fue el primero de ese tipo desde que seis pitchers de los Astros no le toleraron hits a los Yanquis de Nueva York en junio de 2003.
Seattle no había tirado un no-hitter desde que Chris Bosio lo hizo el 22 de abril de 1993 contra los Medias Rojas de Boston.
Después que Wilhelmsen sacó el último out, el catcher venezolano Jesús Montero corrió por el diamante con los brazos en alto buscando a alguien con quien festejar.
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