Génesis Hernández Núñez
Hay que enseñarle a la gente a hacer chocolates, cereales de maíz. “No seguir mandando nuestro café en sacos sino poner tiendas de café en los países desarrollados. Que la madera no se siga mandando aserrada o en tucas sino que exportemos 300 o 400 millones de dólares en productos acabados en madera”. Esto es lo que propone Luis Adolfo Medal Mendieta, director del Instituto de Emprendimiento Cisco de la Universidad Thomas More como algunas técnicas de innovación para el país.
En Nicaragua, a pesar de existir algunos centros y programas de emprendimiento apoyados principalmente por organizaciones como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y algunos países donantes, no se ha logrado dar grandes pasos en innovación.
Bien lo sabe la empresa privada. José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), asegura que “tenemos preocupación por la innovación, la investigación. Hemos venido haciendo un esfuerzo para premiar de manera sencilla todo lo que está dirigido en esa dirección, pero siendo conscientes de que no hay el suficiente presupuesto para este tipo de áreas tan necesarias para el desarrollo”.
Por otra parte, José Adán Aguerri, presidente del Cosep, manifestó que “estamos creando una Cámara de Tecnología de Información. En este momento se están trabajando las escrituras necesarias y la personería jurídica”.
Según Aguerri “hay más interés en los organismos internacionales, gremiales y educativos que en la propia voluntad política para empujar en este tema”. “Con las universidades tenemos años pidiendo presupuesto de ciencia y tecnología para innovación y no hemos tenido eco y esto se refleja en una menor productividad del trabajador, una menor oportunidad de competir, para tener inversión más calificada”, añade.
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Y añade: “Hay que buscar cómo esto sea parte de la nueva cultura que Nicaragua requiere”.
MAL TAMBIÉN AFECTA LAS AULAS
Este problema de la innovación no solo es visible en la matriz productiva del país, incluso hasta en las mismas aulas de las universidad. Medal, en este sentido, señala que “hay un problema estructural en la Educación, si no se crean institutos tecnológicos y científicos donde nos ayuden a transformar nuestra materia prima y a no seguir exportando los mismos productos de hace treinta años”.
En esto coincide Juanita López, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y directora del Programa de Emprendimiento Empresarial de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), al afirmar que “los jóvenes salen de la universidad con una expectativa de ir a buscar un empleo, pero no de crear una empresa”.
Según Manuel Salgado, director del Programa Emprendedores de la UAM, se requiere que los estudiantes que desarrollen productos innovadores y sean altamente creativos “pasen de una fase académica a la puesta en práctica”.
Desde el Programa de Emprendimiento Empresarial de la UCC, creado desde 2005, se han diseñado aproximadamente 300 planes de negocios, pero como explica Juanita López “a pesar que damos acompañamiento, fomentamos la cultura emprendedora, apoyamos en el diseño de planes de negocio, el nivel que tenemos de implementación es poca, unas diez empresas”.

EMPRENDEDORES SON PARA SOBREVIVENCIA
Según López la explicación a este fenómeno es que “la mayoría de los emprendedores en Nicaragua nacen por sobrevivir, pero no por oportunidad y es por eso que algunas instituciones han buscado financiamiento para fomentar emprendedores dinámicos, que tengan un crecimiento acelerado, que vendan más de cien mil dólares en un año y esos son bien escasos en nuestro país”.
Un diagnóstico realizado este año por la Cámara de Comercio de Nicaragua reveló que el país es uno de los más estancado en materia de innovación, debido a que a los emprendedores solo se les da el capital, en algunos casos, y no se les brinda acompañamiento continuo hasta madurar la iniciativa.
Para Salgado, otro problema es que “aquí se vive mucho el día a día en el sentido de que no se ejerce planificación estratégica, no se busca cómo innovar a mediano y largo plazo, se venden productos cuyo valor agregado no es importante y son muy pocas las empresas que han puesto esfuerzo en hacerse más competitivas”.
El país requiere de mayores proyectos para identificar ideas innovadoras, preparar a consultores, personas especializadas. “Investigación genera innovación, tanto de parte del Gobierno como de las instituciones privadas hay que darle mayor importancia porque si no seguiremos siendo un país pobre y subdesarrollado”, concluye López.
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