Elízabeth Romero
Tras un análisis de la iniciativa de reforma electoral introducida por el ejecutivo ante la Asamblea Nacional, la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, estima que el presidente inconstitucional Daniel Ortega “le está tomando el pelo” a la población.
Según Núñez, el afán es demostrar a la opinión pública y sobre todo a la comunidad internacional, de que están impulsando reformas para realizar unas elecciones creíbles en el país.
“La persona que se respete no puede estar haciendo allí el simulacro de que va a ir a depositar un voto, para que se obtenga el resultado que uno quiere… Ir a votar es prácticamente hacerle el juego, es legitimar una ilegitimidad”, sostuvo Núñez.
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“Es una forma de maquillar la falta de legitimidad y ya la fama que tenemos como país que es proclive a la realización de fraudes electorales”, dijo Núñez. Pero refirió: “Todo está fríamente calculado para que Daniel Ortega profundice su centralización y su poder absoluto a través de los gobiernos municipales”.
El intento de engaño, según Núñez, es porque las reformas electorales han sido una demanda generalizada, de que se deben impulsar cambios en el sistema electoral que lo vuelva creíble.
Pero, según Núñez, la forma en que está planteada la iniciativa lleva a pensar que sería una reforma “cosmética”, pues únicamente trata cuestiones operativas y no de fondo, como lo han planteado organismos de observación electoral y sobre todo organizaciones nacionales.
“Hay artículos que de nada sirven que los hayan quitado, porque ya no se aplicaban, hay otros artículos que ya no tienen razón de ser”, sostuvo la presidente del Cenidh.
A Núñez le parece “peligroso” el hecho de que establezcan en la iniciativa que serán eliminados del padrón electoral las personas que no acudan a votar en dos elecciones seguidas, a partir de las próximas municipales.
“Eso es completamente arbitrario, porque ejercer el voto en Nicaragua es un derecho facultativo de las personas ejercerlo o no, aquí no hay votación obligatoria, entonces ellos no tienen por qué estar estableciendo sanciones si ese derecho no se ejerce”, sostuvo Núñez.
En todo caso, la defensora de derechos humanos consideró que sería una forma de “eliminar gente que quiera abstenerse, que es como una amenaza para adelante, ‘si no votás te vamos a eliminar del padrón’”.
Y esto representa una preocupación para la población, dado lo que significa la burocracia y los trámites para que a una persona la puedan incluir en el padrón. Además advirtió que cualquier reforma no serviría de nada si quienes la van aplicar son los mismos que ya tienen una trayectoria “de realizaciones de elecciones oscuras”.
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